Cuando una persona está en proceso de maduración, lo más peligroso son los dobles mensajes. Por un lado, nuestros padres y maestros nos tratan de convencer de lo resbaladizo que es el mundo del alcohol, por otro lado, la calle nos demuestra que beber es divertido: el tímido pierde la vergüenza, la sosa, se atreve a bailar, ligamos, nos sentimos miembros de un grupo y en definitiva, ¿qué hay de malo en algo que hace todo el mundo?

La Fundación Atenea ha destacado a lo largo de sus 25 años de historia por ayudar a la gente sin criminalizar sus actos. Y en esta ocasión, no cambia su guión y lanza una campaña destinada a romper los mitos que hay en torno a los efectos del alcohol. El mensaje podría ser, puedes ponerte ciego a beber alcohol, pero antes de hacerlo, mira esto y decide si merece la pena. Y a partir de ahí, las reflexiones se basan en datos científicos, claros y concisos.

Tengo un mito para ti” es el título de esta campaña que parte de una premisa clara “Uno de cada tres jóvenes españoles/as de entre 14 y 18 años se ha emborrachado en los últimos 30 días y más de la mitad (52,9%) de ellos/as lo ha hecho en los últimos doce meses. Un 23% de los/as estudiantes declara beber todos los fines de semana. Y un elevado porcentaje de los/as mismos/as cree que hacerlo con esa frecuencia, todos los fines de semana, pero solo viernes, sábado o domingo, no provoca daños”. Además “de acuerdo con los datos que ponen de manifiesto las encuestas que lleva a cabo la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas entre estudiantes de enseñanza secundaria de 14 a 18 años (Encuestas ESTUDES), mientras el consumo de otras sustancias se reduce, el alcohol sigue siendo la sustancia psicoactiva cuyo consumo está más extendido en la juventud, con la agravante de que son los consumos de tipo intensivo (borracheras o intoxicaciones etílicas y binge drinking o consumo en atracón) durante el fin de semana los que han aumentado, destacando que las prevalencias de borracheras son ligeramente mayores en chicas que en chicos”.

Resumiendo, algo falla en los mensajes que recibimos cuando casi es tendencia beber hasta caernos de espaldas: “según un estudio de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas, el 48,6 % de los menores de 12 a 18 años atendidos por intoxicación en urgencias hospitalarias, habían consumido alcohol y/o drogas ilegales. El 67,1% de ellos acudió entre las 20 horas del viernes a las 9 horas del lunes. El 92,9% había consumido alcohol (un 10% de éstos consumieron además drogas ilegales) y el 7,1% restante consumió únicamente drogas ilegales”. Y es aquí donde la Fundación Atenea pone en marcha el portal www.tengounmitoparati.org donde a través de varias secciones descubrimos que el alcohol no mola tanto como creemos “recordar” después de una gran moña. ¿Se liga más o se hace más el ridículo? ¿Nos anima o nos deja destruidos? ¿Nos hace valientes o nos puede empujar a la muerte si conducimos o si entramos en coma? ¿Y qué pasa si lo mezclamos con otras drogas?…

La campaña no es dramática, no vemos a un señor de traje con el dedo levantado tratando de hacernos  comulgar con ruedas de molino ante cuestiones que nosotros vemos cada sábado en la calle. Simplemente nos anima a reflexionar y ver que todo lo que hacemos bajo los efectos del alcohol se puede hacer sin emborracharnos. No nos dicen: no bebas que te mueres, porque nosotros sabemos que eso no es lo habitual, la idea es que sepamos que  si nos pasamos corremos una serie de peligros muy graves que demos conocer antes de lanzarnos a la aventura. Y esto es algo que sabemos pero que no nos atrevemos a pensar… todos hemos tenido una mala experiencia, en nuestro propio organismo o en el de algún amigo.

Por lo mencionado es por lo que “la Fundación Atenea, con la cofinanciación de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, ha lanzado la campaña www.tengounmitoparati.org, una campaña de prevención del consumo intensivo de alcohol por parte de jóvenes que se desarrolla a través de las redes sociales Tuenti, Twitter, Facebook, Youtube y Menéame con el objetivo de informar a los/as jóvenes sobre las consecuencias del consumo de esta sustancia y de desmontar mitos como que con el alcohol se liga más, que es posible burlar los controles de alcoholemia o que no ocurre nada por beber todos los fines de semana, así como de conocer sus motivaciones reales hacia el consumo e interactuar con ellos/as”.

Entra, leee y piensa. Esa es la manera de salirnos de la definición de borrego que sólo sigue al rebaño sin hacerse preguntas.