Texto de Raquel Carrillo
Foto de Andrés de Gabriel

Somos muy fans de Shakespeare. Y también muy fans de que clasicorros muy modernos, como éste, se lleven a escena en salas alternativas como Nave 73.  Shakespeare puede ser muy alternativo y muy moderno, incluso hispter, si uno se pone.

Un cuento de invierno, una de las últimas obras del genial dramaturgo, es una de las más experimentales del autor. Sobre todo, por su mezcla de géneros: poesía, canciones, cuentos, incluso danzas… En Un cuento de invierno está un poco de Otelo, de Romeo y Julieta, de El sueño de una noche de verano…incluso de La Tempestad…Todo un gustazo para los fans del coquito inglés, y para los que no, también.

La puesta en escena de Carlos Martínez-Abarca, que versiona y dirige el espectáculo, también es una mezcla de drama, comedia, cánticos, danzas, nuevas tecnologías, e incluso participación del público, a través de la rotura de la cuarta pared, con el hilo conductor de un personaje como narrador, representante del tiempo, que nos recordará al entrañable Puck de El sueño de una noche de verano… Se ha respetado la época en la que Shakespeare la concibió, y gran parte del texto, pero se introducen algunos elementos contemporáneos en escena que la hacen más interesante.

Todos los elementos están en escena, sin trampa ni cartón, y los efectos especiales, manuales y muy creativos, resultan muy evocadores. Sin duda, un gran plan para disfrutar de una de las obras de Shakespeare menos representada en nuestro país, y a un precio para todos los bolsillos. Los sábados y domingos en la sala Nave 73.

Más información en: www.nave73.es