Texto SANDRA SANCHEZ
Fotografías: www.flickr.com (Creative Commons)

Más que la Navidad en Alemania son famosos los mercadillos, que invaden prácticamente la totalidad de las ciudades y pueblos del país durante el Adviento, que se extiende a lo largo de las cuatro semanas previas al 25 de diciembre.

Si bien podemos ir a Alemania en cualquier época del año, en contra de todo pronostico, es en invierno cuando el país ofrece su faceta más atractiva. El vino caliente se convierte en la bebida estrella y su aroma a canela nos guía al corazón de las ciudades. Y podemos sentirnos como en casa: los castañeros también son parte de un paisaje urbano inundado de luces, colores, adornos y puestos de lo más variopinto. Es increíble que a pesar de las temperaturas extremas y las noches que caen a la hora de la siesta, en las calles no quepa ni un sólo ser humano más y sin riesgo a equivocarnos podemos afirmar que Alemania por estas fechas es un país cálido. Lo que no consigan ellos…

Los mercados siempre se sitúan en el centro histórico de las ciudades y su mayor atractivo son los puestos, decorados según los cánones estéticos de cada región. Pese a que su objetivo es llamar la atención del comprador potencial, en realidad podemos ir sólo a mirar porque merece la pena verlo… No obstante, es casi seguro que no seamos capaces de resistirnos a la infinidad de dulces y galletas que se exponen como suculento tesoro. En el ámbito de las artesanías hay de todo y en algunas localidades podremos ver a los sopladores trabajando el vidrio y creando adornos navideños.

Berlín

Empezaremos nuestro recorrido en Berlín, sobre todo porque este año, como ya os sabréis de memoria, se cumple el 20 aniversario de la caída del Muro. En principio podemos no ver relación alguna entre esto y navidad: por aquí tenemos la sensación de que tiraron aquello y la gente se homogeneizó en tres días. En realidad aún existe una especie de separación invisible y muchos de los que ahora tienen, por ejemplo, 30 años, en su niñez no habían oído hablar ni del niño Jesús, ni de la mula, ni del portal de Belén, ni de ninguna de esas cosas que para el resto de los occidentales definen la celebración… Por cierto, otro dato que no han explicado bien en los ochocientos reportajes de Berlín que hemos podido ver en la tele: el este no es un punto cardinal. El Muro no separaba Berlín en dos mitades, este-oeste, sino que rodeaba la parte capitalista que era la que físicamente quedaba separada del resto como una pequeña islita en medio de un enorme mar comunista. Lo cuento porque, esto que para algunos será perogrullo, puede desubicar bastante al visitante primerizo.

Hay mercados navideños por toda la ciudad, aunque el más grande es el Gendarmenmarkt en la Gendarmenplatz, que es la plaza en la que encontramos dos iglesias gemelas una frente a la otra, la francesa y la alemana y el Schauspielhaus. Recordemos que en Berlín todo es nuevo, a pesar de que tenga pinta de antiguo. También debemos visitar el mercado de Navidad que rodea al Opernpalais en la majestuosa avenida Unter den Linden, famoso por sus joyas y objetos de cerámica y cristal. En Alexanderplatz –donde está la Antena de las Telecomunicaciones (el Pirulí para los españoles), símbolo del supuesto poderío tecnológico de los comunistas– puedes encontrar tiovivos y otras atracciones además de los tradicionales puestos navideños.

Berlín en ExPERPENTO: http://experpento.com/wordpress/?p=845

Dresde

Es la capital del Estado de Sajonia y el puerto fluvial del río Elba. Está situada al este de Alemania, cerca de la República Checa. Pertenecía a la RDA. Fue totalmente destruida durante la Segunda Guerra Mundial. Sus monumentos más importantes, el Palacio Zwinger y la Ópera Semper, han sido reconstruidos. Como eventos más importantes destaca el Festival musical de Dresde que se celebra desde finales de mayo a principios de junio en las iglesias y jardines de la ciudad. También se celebra el «Dixielandfestival», el festival de jazz más antiguo de Europa.

El Striezelmarkt de Dresde es un mercadillo multitudinario que tiene lugar en la plaza de Altmarkt desde hace casi seis siglos. Lo complementan otros más pequeños, que aunque están cerca no pertenecen propiamente al Striezelmarkt. En su origen, en 1434, era un mercado de carne que se celebraba el lunes antes de Navidad, pero con el paso de los años se fue alargando y en la actualidad dura todo el Adviento. El día D es la celebración del Stollenfest, fiesta implantada en 1994 para la que se hornea un Stollen gigante –pastel navideño típico de Dresde que bautiza al mercado ya que su nombre original era Strutzel. A día de hoy lo pueblan unos 250 puestos. En el medio de la plaza se yergue la pirámide navideña – típica en Alemania– que con 14 metros es la más grande del mundo. Rollo «cortylandia» a la antigua, en el extremo opuesto a la entrada principal hay un castillo de madera, que a su vez sirve de calendario de Adviento: durante una función de marionetas cada día se abre una puerta y los viernes recibe la visita de «Santa Claus».

Colonia

Es la cuarta ciudad más grande de Alemania por detrás de Berlín y Múnich. Está situada a orillas del Rin. En la antigüedad, fue una importante ciudad fronteriza del Imperio Romano y en la Edad Media no perdió solera y se convirtió en un gran núcleo comercial y universitario. Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1996, el monumento más importante de la ciudad es la Catedral gótica, iniciada en 1248. En ella se veneran los supuestos restos de los Reyes Magos en una urna dorada colocada en el altar mayor.

Como celebración especial diremos que en Colonia el año tiene 5 estaciones: primavera, verano, otoño, invierno y carnaval. La inauguración oficial es el 11 del 11 a las 11 y 11 en el Alter Markt. En ese momento se hace entrega de las llaves de la ciudad a los «locos» que unos meses más tarde tomarán las calles de Colonia en procesión con disfraces.

De los cinco mercados navideños que acoge la ciudad el más famoso es de la catedral, con cinco millones de visitantes. Se extiende por el atrio del templo en la plaza Roncalliplatz. Allí encontramos todo tipo de artesanías y muy importante: multitud de puestos de cocina internacional. Este apartado es lo que realmente ha hecho famoso este mercado en toda Alemania. Otro dato curioso es que a través de mensajes con el móvil, los visitantes pueden participar en el encendido del árbol. Otros mercados navideños en Colonia son Neumarkt, Alter Markt, Rudolfsplatz, Mittelalterlicher Weihnachtsmarkt am Schokoladenmuseum.

Núremberg

Núremberg es una ciudad de más de medio millón de habitantes que forma parte de la región de Baviera. En 1933 fue elegida por Hitler como sede para congresos del partido nazi. Junto a Berlín, Hamburgo y Múnich, la II Guerra Mundial supuso la destrucción del 90% de la ciudad. En 1947 fue escenario de los famosos Juicios de Núremberg. Ha sido totalmente reconstruida según planos originales. Pero no todo es escabroso… en esta ciudad se inventó el primer globo terráqueo, el primer reloj de bolsillo y recientemente el tren más rápido del mundo, el Transrapid de Shangai.

Núremberg puede presumir de contar con el Christkindlesmarkt más famoso del mundo, con una tradición de casi cuatro siglos. Cada año atrae a más de dos millones de turistas. Si hay un paisaje navideño puro este es el de las calles de esta ciudad en las que las tradiciones medievales han sobrevivido (a su manera, claro está). La apertura de este mercado es un auténtico espectáculo. En el crepúsculo una personalidad pronuncia una especie de pregón acompañado de música festiva. Por su parte los niños cantan efusivamente villancicos en frente de la iglesia. Lo más atractivo, otra vez, está en la parte gastronómica: podremos degustar productos típicos de la región como el Bratwurst (almendras tostadas), el Lebkuchen (bizcocho de especias y miel) y el Gluehwein (vino tinto calentado al fuego).

Múnich

Múnich es capital de Baviera y está situada al sur de Alemania. El interés del visitante se centra a partes iguales en su oscuro pasado histórico, en el arte que atesora y por supuesto, en la cerveza. Todo el mundo conoce el Oktoberfest que cada año atrae a varios millones de personas. La ciudad no sólo es para ver, es para que te la expliquen, así por ejemplo, lo que para nosotros sería una callejuela sin más, para ellos es el símbolo de la rebeldía contra el nazismo. Por ello os aconsejamos que os unáis a alguna de las excursiones gratuitas que parten de Marienplatz.

El Mercado de Navidad de Munich data del siglo XIV y se celebra tradicionalmente en Marienplatz, frente al nuevo ayuntamiento. Comienza el 1 de diciembre a las 5 de la tarde con el encendido de las calles. En el centro de la plaza colocan un árbol de Navidad de 30 metros decorado con 2.500 bombillas y a su vera se sitúan multitud de puestos. Y sobre todo, no desdeñéis la oportunidad de beber la cerveza más pura del mundo, en torno a la que giran casi todas las atracciones de la ciudad y que además casi, casi no emborracha.

Munich en ExPERPENTO: http://experpento.com/wordpress/?p=885

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