A muchos, la reedición de este clásico nos ha pillado por sorpresa. Marcó un antes y un después en la concepción gráfica y la manera de entender la videoaventura: estamos ante un auténtico clásico.

Marshall.- Hay juegos que dejan huella y que están siempre un paso por delante. Son juegos únicos, con algo especial y que permanecen en el tiempo. Este es el caso de Another World, una aventura que nos dejó con la boca abierta en los 90. Poco se puede decir sobre esta genialidad, porque es de sobra conocido y porque lo que prima en él es una sencillez que lo hace grande. Fue un trabajo realizado en solitario por Eric Chahi durante dos años. Nos presenta un mundo misterioso, inhóspito y hostil. Another World es un viaje a lo desconocido, al mundo personal del autor, donde cada avance es un reto.

Nos meteremos en la piel de Lester, un científico que tras un experimento es transportado a otro mundo donde luchará por sobrevivir. El juego es sorprendentemente simple en cuanto a su manejo, las ocho direcciones habituales y el botón de acción son suficientes para que el protagonista cobre vida, dispare, corra, salte… y para que afronte todos los retos que le esperan. También hará falta una buena dosis de suerte.

La edición especial viene surtida. Incluye la versión original y la nueva, con varios modos de resolución (hasta 1280×800) y una mejora del aspecto gráfico, algo que resulta accesorio: ni está de más ni desentona. También incluye un cd con la BSO de Jean-Francoise Freitas y las notas de producción de videojuego. Algunos echarán en falta la supuesta segunda parte, Heart of the Alien, pero Eric Chahi la descartó: nunca la consideró como tal.

Estad atentos porque desde su salida el juego está agotado y es difícil conseguir una copia, y la verdad que merece los 10 euros que cuesta. Podéis seguir las actualizaciones y obtener información en la página oficial: www.anotherworld.fr/anotherworld_es/another_world.htm