“Sólo existe una manera de producir energía pura en el vacío es cuando un átomo (proveniente de la materia) choca con un antiátomo (proveniente de la antimateria). Un proceso aleatorio de la naturaleza para producir energía y que sólo ocurre de vez en cuando.” Esta es la descripción que dan Alejandra Salvatore, Aranzazu Moreno y Sofía Uquillas sobre ANTIATOMS, el nombre que eligieron para su marca.

Los inicios…

Proceden de campos diferentes: la arquitectura, la publicidad y las Bellas Artes. Ámbitos creativos, en definitiva, que les permite tener una visión global en su afán diseñador. Tienen su proyecto más que pensado, responden casi al unísono, como si fueran una única persona, y esto da entidad a su marca. Dicen que ninguna “sabe hacer de nada” (quizás es que saben hacer de todo y no lo quieren reconocer) y que por eso se complementan tan bien.

“Conceptual” es el término que mejor define sus colecciones: “tenemos formación en procesos creativos, en los que se trabaja con ideas y no con un producto final. Por ello nuestro método de trabajo es buscar un concepto y después desarrollarlo”. Así, para la colección del invierno pasado, la primera que presentaron, tomaron como concepto lo más básico: el nacimiento del lenguaje. A partir de la letra a, eligieron palabras que empezaban por ella, las metieron en una caja, las fueron sacando para hacer dúos, cuartetos… y se pusieron a diseñar. Cada prenda se corresponde con una palabra: “el modelo ártico tiene unas líneas redondeadas, envolventes, que pueden sugerir los iglús; la prenda abrazo lleva unos manguitos extralargos que puedes utilizar como una chaquetilla o como una bufanda. No es que tú veas la prenda y ésta refleje tal cual una palabra, sino que nos iban sugiriendo impresiones que se materializaban en los modelos”. Han seguido la misma técnica con sus siguientes colecciones. Al ser tres personas, manda más la cabeza que el corazón, y elegir el leitmotiv es fundamental. La propuesta de verano, la que está ahora en la calle, se inspira en los rompecabezas. Han tomado como concepto el reto que supone para el intelecto este juego. Las piezas responden a un planteamiento concreto que es resuelto a través del tejido, el patronaje y un ensamblaje de piezas determinado. Han optado por el blanco: “es el símbolo del momento mental de la resolución de un rompecabezas. El color es el símbolo de los elementos que entorpecen la resolución del acertijo, por lo que se superpone a las prendas en forma de complemento que obstaculiza su visualización completa”.

Confiesan que diseñan lo que les gusta, sin pensar en nadie. Así nacen piezas destinadas a vestir a la mujer urbana: “Pensamos que pueden ser vestidas por cualquier mujer. No importa la edad, importa la actitud. Hablamos de mujeres con una gran personalidad porque son prendas con contundencia, tienes que tener mucha personalidad para ponértelas”. Además, aseguran que su diseño parte de una raíz clásica, válida para todas las edades, “jugamos con los volúmenes para que tenga una apariencia contemporánea. Pero esta idea del diseño clásico hace que no esté sujeto a tendencia.”

El mercado…

Todas las creaciones alcanzan su máxima expresión cuando llegan al público, al mercado. La complejidad de la producción hace difícil este paso para los diseñadores emergentes, que encuentran muchas dificultades: “no eres competitivo a nivel de costes: no compras telas en grandes cantidades, ni produces en talleres a gran escala, por lo que los precios no son los mismos”. Esto no les exime de apostar por una imagen contundente de marca, que en el caso de ANTIATOMS se basa en mate-riales de excelente calidad y un fuerte componente artesanal. “La gente tiene miedo a la hora de acercarse a una colección de diseñador porque piensa que los precios van a ser desorbitados”… y es verdad que no son precios para un público masivo, pero tampoco es algo que se escape totalmente de presupuesto, sobre todo “si se valora que vestirán una pieza exclusiva, de serie limitada, que nadie más va a tener. Se trata de apostar por el diseño y la diferenciación, algo que está cada día más en alza”. Para promoverlo, las prendas van numeradas, con la nomenclatura de los grabados. Así, si adquieres la pieza 2/4 sabes que sólo hay tres más en el mundo como la tuya.

Las tiendas ponen las prendas en el mercado y entrar en ellas es difícil: algunas no compran colecciones que no sean de marcas internacionales, otras no apuestan por nuevos valores, otras piden las prendas en depósito, lo que exige una fuerte inversión al diseñador… “Los comerciantes eligen los modelos que quieren exhibir y te piden un número determinado de piezas y de tallas. La mayoría de las veces tenemos que financiarlo nosotras”. Por fortuna cada año nacen iniciativas muy valoradas por los jóvenes diseñadores, como El Ego de Pasarela Cibeles, por la que pasó ANTIATOMS con su primera colección. Estas plataformas, junto a los concursos –con límites de edad– son su única lanzadera, ya que las subvenciones económicas recaen sobre los diseñadores consagra-dos: una labor institucional que quizás no sea todo lo equitativa que debiera.

La meta…

ANTIATOMS es un proyecto global de diseño: moda, complementos, pero también muebles, creación de espacios… “hemos empezado con la moda porque nos apasiona y, como nos ha ido relativamente bien, estamos centradas en este proyecto, lanzando colecciones. También es verdad que para poder dedicarnos a otras cosas necesitamos afianzarnos, tener una buena carta de presentación.” Su meta es diseñar también muebles, espacios… materializar ese concepto global que tienen del diseño.