Texto de Reyes Muñoz

El bioetanol es un alcohol creado a partir de los azúcares de productos como la remolacha, el maíz, la cebada, la caña de azúcar, etcétera, que mezclado con gasolina sirve para producir biocombustible con un alto valor energético. Pese a que hasta ahora muy pocos habían oído hablar de él, no se trata de un avance científico, en países como Brasil se usa desde hace décadas.

En función del porcentaje de la mezcla, se obtienen distintos tipos de biocombustible. En Europa, la mezcla máxima autorizada es de 5% de bioetanol y 95% de gasolina (E-5) aunque es probable que en breve la proporción del alcohol se incremente hasta un 10% (E-10) ya que los estudios demuestran que los coches actuales lo toleran. De hecho en Esta-dos Unidos, ésta es la mezcla más extendida.

Algunas marcas de coches comercializan ya vehículos (Flexible Fuel Vehicles -FFV) adaptados a la mezcla E-85 (85% etanol -15% gasolina). Mientras, en países como Brasil ya hay muchos coches con motores que admiten etanol puro o una proporción 95%-5%. El EDiesel supone una alternativa para los vehículos con este motor y ya se comercializa en Estados Unidos y Brasil. Se prevé que llegará pronto a los mercados europeos.

Los vehículos:
Los vehículos actuales pueden funcionar con E-5 y E-10 y si se masificara su distribución se reducirían mucho las emisiones de CO2 a la atmósfera, causa principal del efecto invernadero. Para muchos el ideal sería que todos los coches llevaran motores aptos para E-85, cuyas emisiones de carbono se reducirían en un 80%.

Voces discordantes:

Desde algunas organizaciones se afirma que la masificación del uso de etanol tendrá un efecto opuesto al deseado. Argumentan que muchas de las selvas que hoy son el mejor antídoto contra el efecto invernadero, desaparecerían en favor de las explotaciones agrícolas. Otro reproche es que desde el momento en el que cultivar los campos se convierte en un negocio tan lucrativo como la extracción de petroleo, ya no se cultiva para dar de comer a las personas, sino para alimentar a los coches del primer mundo.

Voces favorables:
Muchos expertos afirman que los beneficios medioambientales, energéticos y socioeconómicos están contrastados. Son muchos los países en vías de desarrollo (en especial los situados en Sudamérica) que ven en los cultivos bioenergéticos una puerta abierta para salir de la pobreza. Por un lado, su economía es casi exclusivamente agrícola y por otro, pueden romper con su dependencia de los países productores de petróleo.