Iván Moreno

Esta es la historia de dos personalidades muy distintas, una con un cariz rockero (Bunbury) y otra con una tendencia bohemia (Vegas), que un buen día deciden juntarse -tras coincidir en giras como la de Radical Sonora y el Freakshow de Bunbury- y componer y editar un trabajo a medias.

Para no defraudar ni enfrentar a seguidores de uno y otro artista, el álbum, que es doble, lo forman ocho composiciones de cada cantante, una versión del Bravo de Bambino, un tema compuesto por los dos, Látex, y dos reversiones o canciones que empieza el compositor del tema y acaba el “invitado” reinterpretando.

El disco, a pesar de titularse El tiempo de las cerezas, rezuma un aroma otoñal y melancólico por los cuatro costados, La pena o nada da buena fe de ello.

Ambos artistas comparten gustos musicales y las influencias de Nick Cave, Tom Waits o incluso Bob Dylan con el tema El cazador (de Vegas) están presentes en todo momento.

Para los expectantes seguidores de Bunbury, sólo decirles que no les defraudará el disco, aunque sólo sea porque encontramos dos de sus mejores composiciones en solitario El Rumbo de tus Sueño y De esclavitud y de Cadenas.

En cuanto a Nacho Vegas vemos la continua evolución que muestra trabajo tras trabajo y podemos afirmar que estamos ante uno de los mejores letristas del panorama nacional, Días Extraños lo puede corroborar.