Una vez más estamos ante un juego vilipendiado por los «más reputados» medios del país.

Marshall.- El título que nos ocupa, anteriormente conocido como Bully (abusón/matón), pasará a la historia como otro título de videojuego «polémico». Desde que se conoció la temática del juego, la gran mayoría de los medios se encargaron de hacer una campaña de contaminación informativa y de distorsión de la realidad, centrando su mensaje en que este juego incitaba a la violencia en las aulas, unos de los temas de actualidad. Y nada más lejos de la realidad. Canis Canem Edit (CCE), es un reflejo de la vida en los institutos y el fin o ideal del protagonista, Jimmy, es el fin de esta violencia.

Jimmy, tras ser expulsado de varios colegios es internado por su madre en el prestigioso colegio Bullworth. Colegio en el que, pese a su gran prestigio, no faltan los conocidos abusones de instituto que se encargan desde el principio de recibir al protagonista con una novatada.

La ambientación de CCE está sumamente conseguida; el internado, las clases, los diferentes tipos de tribus urbanas que pueblan el colegio y el paso del tiempo –es vital y determinará cuando debemos acudir a clase–, las comidas o incluso los periodos de descanso y esparcimiento. Todo ello tratado desde una visión caricaturesca que refuerza el aspecto crítico del videojuego. Además de acudir a las clases, el juego está plagado de misiones alternativas que nos ayudarán a aumentar nuestra reputación, la que a su vez servirá a nuestro héroe para reivindicar la igualdad y el fin de los abusos.

Para acabar, decir que CCE no es algo que sea nuevo y para los más curiosos diré que sus orígenes vienen de los clásicos de los 8 bits como Skool Daze o Back to Skool, en tiempos del spectrum, amstrad.