Texto de R. Muñoz
Miercoles y domingos de octubre a las 20.00h. La pensión de las pulgas. Madrid.

Memé es una artista plástica que vive en una isla del Mediterráneo. Su pareja, Francisco, invita a unos compañeros de trabajo a visitarlos. Son Sofía y Nuño, que acaban de iniciar una relación amorosa.

Para quien conozca La Pensión de las Pulgas será más fácil imaginar la propuesta. Las compañías que se meten en este espacio lo hacen a sabiendas de que deben jugar con él. El factor diferenciador de Capricho, por tanto, tiene más que ver con el continente que con el contenido. El texto, el carácter de los personajes, los escenarios… parten de una improvisación previa. Nada existía hasta que sus artífices se pusieron a trabajar en ello. Con lo cual, es probable, que día a día, la obra adquiera cierto carácter de organismo vivo. A esta sensación contribuye el hecho de que Memé enseñe un cuadro real a los presentes, una obra será distinta. La artista invitada en octubre es Carolina Dufour.

En cuanto al argumento. Lo habíamos dejado en que Sofía y Nuño van a visitar a Francisco. Quieren pasarlo bien: copas, sol, paseos en caballo… pero ocurre lo que nos ha pasado a todos alguna vez. La convivencia, en lugar de estrechar los lazos los hace insoportables. Ayudadas por sustancias estupefacientes, las bocas se calientan y las frases pasan de la cortesía a la crueldad. Las verdades que se sueltan son de las que resquebrajan cualquier relación.

Entendemos, por argumento y espacio, que esa tensión en la que se sumergen los personajes, traspasa la cuarta pared, como cuando estamos en una cafetería y alguien en una mesa se pone a discutir a gritos. El resto de los presentes en el bar no tienen ni arte ni parte, pero el mal rollo comienza a ser turgente, se puede cortar con un cuchillo. La buena noticia es que lo que presenciamos en La pensión de las pulgas es una obra, los que discuten son actores y sobre lo que discuten es un texto, más o menos improvisado. El marco está controlado. Por tanto, no estamos en el lugar y la hora equivocada. Y de lo que sintamos dependerá el éxito de la obra.

Toni Ruiz dirige a Chema Abellón, a Victoria Facio, a Natalia López y a Fernando Nigro. Es una producción de La Bagatela, La Pera el Olmo y La Pensión de las pulgas.

Más información: http://lapensiondelaspulgas.com/