Texto de Reyes Muñoz

Permitidme poner banda sonora a este artículo. Estoy pensando en “Puro teatro”, de La Lupe, que inmediatamente me trae a la memoria el grato recuerdo de una gran amiga porque además de tener obsesión con esta canción, es la persona más artista que conozco.

Los actores y actrices profesionales han de formarse en el arte constantemente. De hecho, el estudio Corazza tiene una enorme cantidad de cursos durante todo el año, y una selecta oferta talleres intensivos para el verano. La totalidad de ellos están pensados para profesionales. En un momento como el que vive el país, no debemos rendirnos, es más, debemos invertir en nuestra formación.

A continuación, incluimos los cursos que celebrará el Estudio Corazza a lo largo del verano. Todos ellos, como veremos, están impartidos por grandes profesionales. La mayoría son muy específicos para actores y actrices de oficio, pero otros pueden servirle a cualquiera, incluida mi amiga, la fan de la Lupe.

En julio

Del 10 al 20 de julio, Juan Carlos Corazza, director, creador y maestro del estudio, impartirá un intensivo de 50 horas dirigido únicamente a actores profesionales. Corazza es uno de los maestros más reconocidos del mundo (como dato anecdótico pero muy ilustrativo diremos que Bardem siempre le dedica sus premios). A sus aulas vuelven los actores y actrices españolas más importantes en la escena y el cine nacional e internacional. Este curso titulado “Actores profesionales. El texto, la imaginación, mi personaje y el otro” es un entrenamiento planteado para actores (tanto si ya han pasado por el Estudio como si no), que desean renovar, profundizar y cultivar los procesos creativos que generan más precisión y seguridad al encarnar un personaje y trabajar con los demás.

Manuel Morón imparte a partir del 27 de julio el curso “Técnica. Seguridad y libertad en el proceso creativo”. Los temas a tratar son: “Cómo crear recursos que ayuden a imaginar y a estar concentrado”. “Cómo hacer elecciones y ordenarse en la preparación del trabajo”. “Cómo despertar y sostener expresividad y fluidez en escena”. “Integración de la técnica con el texto, el personaje y la historia”.

Entre el 2 y el 7 de julio el actor, director y profesor de teatro Antonio Ocampo impartirá un intensivo titulado “El método Linklater. Un puente entre la voz y el texto”. Leemos: “la práctica Linklater es una progresión de ejercicios diseñados para liberar, desarrollar y fortalecer la voz como instrumento expresivo del actor. Este seminario invita a profundizar en la experiencia de una voz libre y natural y a explorar un puente hacia el texto a partir de ejercicios de Sonido y Movimiento”. Que el seminario venga de la mano de Ocampo no es algo baladí: entre otras cosas es profesor autorizado de la práctica Linklater en América y Europa y dirige el programa de formación de maestros Linklater en castellano en el Centro de Estudios para el Uso de la Voz (CEUVOZ) de México.

También del 2 al 7 de julio, la reconocida actriz Ana Gracia, impartirá el curso “Análisis. El texto como expresión”. A través de varios enfoques los alumnos aprenderán a profundidad en el análisis de texto. Recordemos que el Estudio es una escuela de actores y actrices, que normalmente tienen que poner sobre las tablas textos ajenos. Por ello, el curso tratará de enseñar a los alumnos temas capitales como desvelar el plan del autor, comprender que es lo que el texto pide y diferenciar lo sujetivo. Se harán improvisaciones con el texto (y el sub-texto) y ejercicios cuyo fin es que el actor o actriz avance en relación con la palabra.

“Del cuerpo a la palabra” es el curso que imparten los actores y profesores de interpretación Pedro González y Alberto López Murtra del 16 al 22 de julio. Ellos nos dicen lo siguiente “El actor necesita conseguir la continuidad de la relajación y la ampliación del repertorio expresivo de su cuerpo, en su proceso y definiciones con su personaje y con el texto. Mantener un cuerpo con presencia, soltura e imaginación es esencial a la hora de darle luz y vida al personaje y a la palabra”. Para ello, se irán desvelando temas como la conciencia corporal, relajación, la adecuación del cuerpo a un determinado texto, etcétera.

Los mismos profesores (Pedro González y Alberto López Murtra) impartirán un interesante taller para chavales de entre 13 y 17 años. Con el título “Teatro para jóvenes” los profesores quieren “un espacio para disfrutar del teatro. Conocer las bases del arte dramático. Abrirse en lo expresivo a través del juego y la imaginación. Trabajo con el cuerpo como instrumento. Acercamiento a personajes y situaciones de ficción desde lo lúdico. Enriquecer la propia creatividad y concentración con el trabajo en grupo”.

En septiembre

Volvemos a lo hablado del método Linklater, para presentar a Nuria Castaño, la profesora que impartirá el taller “La libertad de la voz natural en escena”. Es profesora de voz designada por el Linklater Centre for the Voice and Language de Nueva York y ha trabajado en Italia, Alemania, México y Estados Unidos. Del curso, nos dicen lo siguiente: “una voz en contacto con sus raíces permite la liberación y ampliación del potencial expresivo del actor y estimula una creatividad genuina, viva y placentera. Se hace un acercamiento orgánico e instintivo a la palabra hablada y al canto como vehículos para disfrutar de la riqueza de la voz humana como instrumento natural de comunicación.” Lo anterior es muy interesante, pero sólo debemos pensar en aquellas personas, que con voces más o menos agraciadas, son capaces de transmitirlo todo. Así podremos concebir el interés que tiene un intensivo como el que presentan en el Estudio.

Ana Gracia presenta “Técnica para el actor”, curso que se celebrará a partir del 12 de septiembre. Leemos lo siguiente: “la técnica aporta claridad, seguridad, orden y autonomía. Ayuda a descubrir qué mundos poco transitados habitan en el cajón de nuestra imaginación, a crear realidades y sostenerlas y a que la repetición sea un camino de riesgo y diversión para una actuación creativa, viva y honda. La técnica brinda la base para lograr una mayor libertad en escena, con el propio personaje y en relación a los demás personajes”.

En ocasiones, tendemos a pensar en los actores como una especie de autómatas que leen un texto y son capaces de transmitirnos todo sin despeinarse. Algunos son capaces de meterse en almas ajenas sin más, e incluso de transmitir emociones sin sentirlas. Sin embargo, la mayoría sufren auténticas metamorfosis a la hora de enfrentarse a un papel. Estudian el texto, el personaje, averiguan que partes de sí mismos deben esconder, y cuales pueden servir a su labor. Parece muy especializado, sin embargo, eso es algo que vamos haciendo todos según discurre nuestra vida: tenemos un papel en casa, otro en el trabajo, otro con los amigos un sábado por la noche, otro en clase. Escondemos y potenciamos partes de nuestro yo para encajar y resultar creíbles en todas nuestras facetas.

Lo anterior viene a colación de que a partir del día 17 de septiembre, Paula Soldevilla impartirá el curso “Improvisación, herramientas para la creación del actor”. Lo presenta con la siguiente frase: “Improvisar como una vía de acceso a las palabras del autor desde la experiencia, la imaginación y con la personalidad única del actor al servicio de una historia”. No sé a vosotros, pero a mí me parece muy interesante, al igual que el seminario que se celebrará casi en las mismas fechas con el título “Imaginación y circunstancias: trampolín para la acción en escena”. Munia Ruiz y Alberto López Muntra inciden en una idea que sobrevuela la mayor parte de los cursos que va a acoger el Estudio y es que actores y actrices han de aprender a comprender lo que se les viene encima (leer el texto con todos los sentidos) para sacar el máximo provecho a lo que tienen dentro, ya sea de forma natural o ya sea por un aprendizaje consciente.

El último curso de verano que nos propone el Estudio Corazza se llama “Cuerpo, movimiento y relajación”. Lo imparte Antonio del Olmo a partir del 24 de septiembre y durante 5 días ayudará a los alumnos a comprender su cuerpo como instrumento fundamental para contar una historia. Aquí narraré otra experiencia personal. Durante varios años trabajé en la radio como guionista, lo que me permitió conocer a muchos locutores. Es curioso, pero los que mejor lo hacían –incluso en un boletín de noticias de cinco minutos– eran aquellos que al tiempo que leían, utilizaban su cuerpo para comunicar aún a sabiendas de que nadie les estaba viendo.

Infórmate de estos y otros cursos en: http://www.teatrocorazza.com/index.asp?op=1&ar=1