Texto de Reyes Muñoz

Que no vuelvan a repetir que somos la generación perdida. Más allá de ser la generación más y mejor formada de la historia, somos valientes. No nos tiemblan las piernas a la hora de hacer la maleta para buscarnos la vida lejos de nuestro hogar. De hecho, para muchos, esa decisión no deja de ser una aventura enriquecedora en tiempos de tormenta, una manera de invertir en futuro y de rellenar los huecos en blanco que deja la crisis en nuestro currículo. Tenemos tiempo para caernos y levantarnos unas cuantas veces y de paso, resucitar con un saco lleno de experiencias, formativas y vitales.

No es un camino de rosas
Normalmente, quienes vuelven de una estancia en el extranjero, para trabajar, para formarse o para ambas cosas, cuentan maravillas. El ser humano cuando aprende, se divierte y tendemos a acordarnos de lo bueno y olvidar las malas experiencias. Sin embargo, las situaciones conflictivas son muchas y se mezclan con sentimientos como la añoranza o la sensación de soledad y aislamiento.

Antes de hacer la maleta conviene prepararse a fondo. Comprender lo que nos dicen y poder comunicarnos en una lengua extranjera es quizás el mayor antídoto contra el aislamiento. Pero también ayuda conocer la cultura en la que nos vamos a sumergir, entender sus manías y saber cuáles son sus reglas del juego social. Es imprescindible, no ya para trabajar o estudiar, también para sobrevivir en lo más básico.

Un país francófono
En algún momento de nuestra historia, alguien con cierto poder llegó a la conclusión de que el inglés era la lengua del futuro y sacaron de nuestros programas formativos el francés. Si bien es cierto que alguien que habla español e inglés tiene la posibilidad de comunicarse con más de la mitad del planeta, también es verdad que otras lenguas como el francés, el italiano o el alemán, abren puertas y nos aportan un rasgo diferenciador. A día de hoy, bien o mal, la mayoría somos capaces de comunicarnos en inglés, sin embargo, los que lo hacen en otras lenguas son más bien pocos.

En el caso del francés, nos encontramos con que junto al inglés, es idioma de negocios. Es la tercera lengua en las relaciones internacionales por el número de países que la emplean como lengua oficial. Sin embargo lo más obvio es pensar en Francia como destino para pasar el temporal que se cierne sobre España. ¿Qué es lo que nos echa para atrás? Precisamente, la falta de formación en esta lengua. ¿Cómo podemos solucionarlo? Estudiando.

El Institut français
http://www.institutfrancais.es

Al igual que nosotros por el mundo tenemos el Instituto Cervantes, Francia cuenta con el Institut français. En Madrid su sede está en la calle Marqués de la Ensenada, y tiene centros en Barcelona, Bilbao, Sevilla, Valencia y Zaragoza. A lo largo del año allí se celebran múltiples actividades y por sus espacios pasan constantemente intelectuales de todas las disciplinas, que presentan libros, películas, dan charlas o participan en mesas redondas. Pero el Institut français también ha hecho grandes esfuerzos por involucrarse en la realidad de las ciudades. En el caso de la capital, por ejemplo, implementa la programación de eventos como el Festival de Otoño en Primavera o Madrid en Danza, con programaciones que hunden sus raíces en el país vecino.

Los cursos intensivos del Institut français
http://www.institutfrancais.es/madrid/proximos-cursos1/cursos-intensivos-de-verano

Una de las misiones del Institut français es enseñar su idioma. Para ello cuenta con una programación tradicional de cursos y de una gran oferta de estancias en el extranjero o de inmersión lingüística en España. Sin embargo, también piensa en aquellos que nunca hemos tenido especial interés en aprender francés y que ahora nos podemos ver en la tesitura de marcharnos una temporada para trabajar y formarnos.

Este verano, hasta septiembre el Institut français ha proyectado una amplia programación de cursos intensivos para varios niveles, desde el más básico hasta para aquellos que sólo precisan ponerlo al día. Así pues, compartirás clase con personas que están en una situación similar a la tuya. En la propia web puedes acceder a la prueba de nivel (http://pim2010.ifmadrid.com/) y tras completarla, los profesores te asesorarán a cerca del programa que mejor se adecúe a tus necesidades.

Cada uno sabe que es lo que necesita y para qué lo necesita. Quizás quieras aprovechar la oportunidad para iniciarte o perfeccionar tu comunicación en francés, o para tener una herramienta más a la hora de tomar decisiones, o quizás te estés preparando algún examen, o te plantees ir a pasar una temporada al país vecino para trabajar o estudiar al tiempo que aprendes una lengua… sea cual sea tu situación, es interesante que te informes sobre la oferta de cursos con la que cuenta el Institut français.

 

Francés para Erasmus
http://www.institutfrancais.es/madrid/proximos-cursos1/curso-especial-erasmus-julio-2010

La propuesta que desde 2004 viene desarrollando el Institut français va más allá del simple aprendizaje de expresiones necesarias para sobrevivir los primeros meses en Francia o Bélgica. Pensada para personas que por motivos laborales o formativos van a pasar una buena temporada en países francófonos, ilustra a los alumnos en torno a situaciones domésticas, que de no llevarlas aprendidas, pueden hacer de la experiencia un infierno.

Así pues, además de enseñarnos a comunicarnos en francés, el programa incluye una ampliación de conocimientos culturales y una serie de claves en torno a la vida cotidiana, como las visitas a los médicos, la búsqueda de becas o de un alojamiento, entre otras situaciones.

Asimismo, el curso puede tener “efectos secundarios”. Compuesto de 20 horas de trabajo on-line y 56 de clases presenciales, nos puede servir para crear una red de contactos, es decir conocer a otras personas que han vivido o van a vivir la misma experiencia que nosotros. Cualquiera que haya vivido fuera sabe lo importante que es esto, no solo para sobrevivir sino para que la estancia, laboral o formativa, sea agradable.

El Institut Français de España en Madrid fue el primer centro de estudios en poner en marcha los cursos Erasmus, y parece que también es el único en proponer algo tan específico. Hasta la fecha más de 300 alumnos han seguido este curso y, muchos de ellos siguen en contacto con el Institut Français o vuelven a estudiar allí a la vuelta de su estancia en Francia o Bélgica.