Los Durango14 son rotundos. Tanto que a su primer disco lo llamaron Vol.1 y al segundo Vol.2. Los dos fueron grabados a puerta gayola, con los cinco integrantes metidos en un estudio, sin cortes, sin trampas ni cartón. Y los discos son torbellinos de lo que ellos llaman “surf & roll espeso”, esto es que si te los pones en el coche, puedes acabar arrastrado por tu espíritu más golfo, creyendo que conduces por el desierto de Nevada y con un book fotográfico de la matrícula de tu vehículo.

Fuimos a la presentación del disco en la sala Moby Dick de Madrid la noche de Halloween, y estaba a rebosar. Nos recibieron con el vídeo de su single,  una propuesta visual magnética durante la cual no se oía ni una tos. Y tras la presentación del clip, ellos se subieron al escenario. Tardaron unos treinta segundos en cerrar los ojos y dejarse llevar por una multitud que ardía.

Es imposible no comparar ambos discos. Y es imposible decidirse por uno. Ambos son extremadamente buenos. Y sin embargo, son dos formas de entender la música. Vol.1 es más surf y Vol.2 es más espeso. Y con espeso entendemos lo que ellos quieren que entendamos. Es como si estos años de ir de aquí para allá, les hubieran envilecido (o dicho en plata, encabronado).

Vol.2 tiene categoría. Es un trabajo que bajo una capa de falsa espontaneidad esconde toda una tesis musical, un esfuerzo por conservar su autenticidad. Más oscuros que nunca, su propuesta está pensada y repensada. El disco es poderoso, creado para sonar en vivo y dejar exhausto al público, sin fuerzas ni para pedir un bis. ¿Sabéis esas personas que cuando entran en un bar atraen hacia sí todas las miradas? Pues esa es la fascinación que despiertan los cinco jinetes.

Más información en https://www.facebook.com/durango14

Lee el artículo sobre este disco en el ExPERPENTO de diciembre 2014 -enero 2015:
Enlace directo: http://issuu.com/experpento/docs/experpento_dicyene/26?e=2897458/10316455