Texto de Sandra Sánchez

Un día decidí que mi autor favorito es Jardiel Poncela. Tras confesar esto en público, alguien me dijo que tenía que leer a Eduardo Mendoza. No me fié y la recomendación pasó al limbo de los consejos. Pero aquella persona se presentó con un ejemplar de La aventura del tocador de señoras. Ahora tengo dos autores favoritos.

El enredo de la bolsa y la vida es la última entrega del anónimo detective protagonista de El misterio de la cripta embrujada, El laberinto de las aceitunas y La aventura del tocador de señoras. Son historias independientes, pero en conjunto son la más absurda y sincera crónica jamás contada sobre el último medio siglo. Mendoza es soberbio conjugando la crítica social y política, el humor sencillo y lo políticamente incorrecto.

Estamos en plena crisis. Una niña contacta con el sabueso para averiguar el paradero de Rómulo el Guapo, excompañero de celda (en el psiquiátrico) del detective. Para ello contrata como colaboradores a dos estatuas humanas, a una «acordeonista» rusa, a un repartidor de pizzas y disfruta del interesado mecenazgo de unos chinos. El caso adquiere tintes internacionales, Merkel mediante.

No guardéis esta ferviente recomendación en el limbo de los consejos. Yo os espero en el restaurante «Se vende perro» riéndome a mandíbula batiente.

Más información sobre este libro: http://www.planetadelibros.com/el-enredo-de-la-bolsa-y-la-vida-libro-92865.html

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