Textos y fotografías de Raquel Álvarez Fernández y Manuel González Lozano

No habían abierto las puertas del recinto, y ya se percibía en el ambiente que la tercera jornada del FIB dejaría huella. Y efectivamente, así fue.

Delorentos

Los enérgicos Delorentos serían los encargados de inaugurar este magnífico día. Al ritmo de sus melodías pegadizas, la banda irlandesa consiguió llenar el Escenario Maravillas cuando el calor de las 19:30 era aún asfixiante.

Tras haber sacado su tercer disco “Little Sparks”, en el repertorio no les faltó ninguno de sus éxitos como “Care For” o “Did We Ever Really Try”. Estuvieron en todo momento demostrando su complicidad por un público que saltaba y aplaudía casi inconscientemente, debido a la calidad de su propuesta. Al finalizar, agradecieron la enorme acogida por parte de los fibers, y el vocalista Ronan Yourell (más conocido como Ro), se lanzó al público para abrazar a su fan número uno en España y parte del extranjero: la simpatiquísima Haydee Fayos. Un precioso detalle que quedará en la memoria de más de uno.

Sin duda, su concierto fue un perfecto comienzo para una noche llena de sorpresas.

Además, ExPERPENTO tuvo la oportunidad de entrevistar a Kieran y a Níal (guitarra y bajo respectivamente) en el backstage minutos después. En unos días, estará disponible en nuestra web.

Jessie J


La sensación pop subió al escenario en forma de mujer londinense atractiva a más no poder. Había estado antes en España, pero hasta el sábado no demostró en nuestro país todo su talento. Una increíble mezcla de R&B, soul y pop, que dejó al FIB sin más remedio que aplaudir hasta que doliesen las palmas.

Cuando empezaba a anochecer en Benicàssim, Jessie J puso en pie a miles de fibers que la esperaban impacientes, para hacer lo que mejor se le da. ¿Y qué es lo que mejor se le da a Jessie J? Pues cantar y hacer gorgoritos con una voz privilegiada, bailar como una diva de la Motown subida a unos taconazos de infarto, emocionar a cualquiera que la viese, compenetrarse a la perfección con la talentosa banda que la acompañaba… En definitiva, una artista como la copa de un pino.

A nadie dejó indiferente, y no es para menos. Cuando eres una estrella que empiezas a sonar a todas horas en las radios comerciales, lo más normal es que se te suba a la cabeza. Pero no es el caso de Jessie. Demostró que el talento se demuestra sobre un escenario, y que no importa el tipo de música que hagas o todos los discos que vendas, si realmente puedes dar un concierto de 10, sin recurrir al autotune o al playback.

Sonaron sus éxitos como “Price Tag” o “Domino”, hizo una versión maravillosa del tema de Usher “Climax”, e incluso subió al escenario a Norah, una fan que estaba entre el público para que cantase con ella, y lógicamente, se emocionó.

Ha ofrecido uno de los mejores conciertos que se ha vivido en Benicàssim en estos días. Increíble es poco.

Noel Gallagher’s High Flying Birds

Esta es la primera aventura de Noel Gallagher fuera de Oasis, y no, no ha perdido un ápice de su magia. Gracias a una banda magnífica, Noel dejó claro que en la música, no hay quien le retire (y él, además ha confesado, que no tiene la menor intención de hacerlo nunca). No hay más que escuchar la tremenda “The Death of You and Me”, que sale de este nuevo camino “en solitario”. Desde ExPERPENTO podemos afirmar que fue, desde nuestro punto de vista y desde el de muchos de nuestros compañeros, el mejor concierto que se pudo vivir en esta edición del FIB. Y además, el más multitudinario.

No pudo elegir un nombre más idóneo para sus músicos, los High Flying Birds. Unos pájaros que volaron altos y que empaparon a todos los allí presentes con sus ansias de libertad, y más cuando sonó el himno de Oasis “Whatever”.

Un público más que entregado, hizo el resto. Miles de voces y almas cantaron al unísono frente al Maravillas, ante unos artistas de los que no hace falta decir mucho más de ellos. Noel se ha ganado una fama de gran músico que nadie se la puede quitar, y más después de este magnífico sábado en Benicàssim. Volver a confiar en la raza humana después de este día, resultó mucho más factible después de este recital.

Terminó con “Don’t Look Back In Anger”, y ahí la felicidad se desbordó. Y es que este FIB ya hubiera merecido la pena si sólo hubiera tocado esta canción.

The Stone Roses
Pero los que más fans pudieron agrupar al frente del Escenario Maravillas, fueron Ian Brown y su pandilla. O al menos, eso es lo que reflejaba todo el merchadising que cubría un gran porcentaje de los cuerpos el sábado. Y es que los seguidores de The Stone Roses, más que fans, son devotos.

Su concierto fue más que especial. La formación original, que se ha vuelto a reunir para la ocasión, sólo pisó nuestro país una vez y fue en 1989. Así que ya era hora de volverlos a disfrutar por estas tierras.

Han inspirado a cientos de bandas posteriores, y es que su música creó escuela. En concierto son más que buenos, y a pesar de la edad (como la mayoría de grupos que han pasado por esta edición), siguen “en pie de guerra”.

Los eternos momentos de Ian cogiendo algunas de las muchas figuritas que tenían sobre el escenario, y enseñándolas a cámara fue algo cansino y entretenido a la vez. Él siempre ha sido y será un personaje.

En definitiva, los Stone Roses estuvieron muy bien, en especial con la gran “Love Spreads”, pero hay que reconocer que era casi imposible superar el listón que les había puesto Noel Gallagher minutos antes.

Crystal Castles

En una noche bastante calurosa, la incertidumbre crecía por momentos entre el público. No se podía saber con exactitud si Crystal Castles ofrecerían uno de sus irregulares directos, o en cambio darían un concierto trabajado. Es lo que tiene este grupo de Toronto, que nunca se sabe ante lo que te vas a encontrar. En cualquier caso, el Escenario Maravillas estaba abarrotado para ver a la estrambótica y enérgica Alice Glass en escena.

Con un retraso de 20 minutos, los canadienses salieron al escenario al compás de uno de sus grandes éxitos: “Baptism”. Muy acorde con toda su trayectoria, la tétrica puesta en escena no dejaba fotografiar ninguno de sus movimientos. De repente, una figura emergió de la nada, era Alice Glass con un nuevo look. Cualquiera dudaría de que fuera la misma chica poco agraciada de hace unos meses, y no una sexy Milla Jovovich sacada de “El Quinto Elemento”. Agitaba su cabello lila por encima de los fibers, mientras intentaba cantar algo. Y decimos intentaba, porque cantar, lo que se dice cantar…

El público no paró un instante de contorsionarse con sus ritmos electrónicos en un show que apenas duró 40 minutos, y que finalizaron con su popular “Not In Love”. Se echó de menos a Robert Smith en el escenario junto a ellos, para hacer de esta canción lo que realmente es: un temazo.

Luego, abandonaron el escenario, se subieron al autobús en el backstage y desaparecieron sin decir nada a un público que quedó bastante defraudado. Es un grupo muy querido por sus fans, pero aún así, ellos mismos lo reconocieron con sus caras y comentarios posteriores de desilusión.

Y el domingo…
Ya se acaba el FIB, y tendremos a The Vaccines, David Guetta y New Order sobre el escenario para despedir esta edición. ¿Eso significa que decaerá la fiesta? ¡Para nada!

Recuerda, todas las aventuras de los ExPERPENTOS en el FIB en este minisite: http://experpento.com/?cat=3889