Entrevista con Ángeles Ibirika, autora de Días de Lluvia


Entrevista de Reyes Muñoz

Ángeles Ibirika es pintora de paisajes humanos, arquitectónicos y naturales. Días de lluvia es su cuarta novela desde 2010 y en ella despliega una prosa sensible y sin artificios. La autora presenta un argumento trabajado y sin embargo, lo más placentero es leer, sin más, y dejarse invadir por los ambientes tanto externos como íntimos de los personajes.

Las personalidades de Maddi y Kaiet me resultan reconocibles… él, muy buen tipo pero cabezota hasta decir basta y ella es arisca en la superficie pero muy cariñosa de fondo… ¿Hay personas reales que se podrían reconocer en ellos dos?
No los he basado en nadie que conozca, pero sin duda hay personas reales que se reconocen en ellos. Muchos lectores me han contado que se han sentido identificados con alguno de los dos, algunos incluso con la situación que esta pareja vive, con ella amándolo como a nadie y él amando a otra a la que ya nunca podrá volver a tener.

En Días de lluvia no hay ni buenos y malos… Solo hay personas confundidas… ¿no?
En mis novelas nunca hay malos, porque en la vida real pocas veces existe la maldad gratuita. Normalmente nuestros problemas nos los crea la vida, nuestros actos, nuestras creencias… No necesitamos que nadie venga a estropearnos las cosas. Nos bastamos y sobramos para hacerlo nosotros mismos. Y yo quiero que mis historias resulten muy humanas y creíbles.

Un personaje entrañable es Gabino. Pasa de cascarrabias a ser un abuelo encantador. Conseguir que el lector cambie de parecer en función de lo que va conociendo, ¿es uno de los grandes logros de esta novela?
Bueno, eso es lo que me propongo continuamente, con cada historia. Todos tenemos un lado oscuro, o al menos un poco gris. Como las historias comienzan con una situación difícil, ahí vemos el lado menos amable del personaje. Es luego, cuando lo conocemos en profundidad y en diferentes situaciones, cuando entendemos bien cómo es y por qué actúa como lo hace. Eso también ocurre en la vida, porque pocas veces un primer vistazo nos muestra a una persona como realmente es.

Creo que Iker, pobrecito, es el que involuntariamente hace de árbitro, o de pegamento, en esta historia… es quien con su inocencia, obliga a su padre a centrarse… ¿Cuál era su papel para ti, cuando empezaste a crearlo?
Cuando comencé a crearlo era simplemente el hijo de Kaiet, el pedacito irremplazable que le dejó su mujer. Lógicamente, su presencia y sus preguntas de niño iban a hacer pasar a su padre por momentos difíciles, pero, como pasa siempre que escribes una historia, Iker fue adquiriendo vida propia y haciendo y diciendo cosas que ni su padre ni yo esperábamos. Fue creciendo, y eso me gustó. A Kaiet le venía bien que lo zarandeara de vez en cuando (risas).

Se habla de otra infidelidad… la que parte la autocensura y se basa en la sensación de traición cuando perdemos a alguien a quien amamos. ¿Cómo se te ocurrió abordar un tema tan humano, tan real y tan invisible?
Fue surgiendo a la vez que creaba la trama, y sobre todo después, mientras avanzaba en la escritura. Todo cuanto había leído sobre alguien que se enamora por segunda vez terminaba con la solución fácil de que el anterior amor no era tan intenso ni tan de verdad como el nuevo. Y eso me parecía injusto, además de incierto. Cuando pierdes a alguien en un momento en el que lo amas con toda tu alma, quedas condenado a amarlo siempre con la misma intensidad, porque nunca ocurrirá nada que te decepcione y que te haga quererlo menos. Por eso, no creo que sea fácil reconocer, ante uno mismo, que ha vuelto a enamorarse. Sobre todo para cierto tipo de personas para las que la fidelidad comienza en el pensamiento. Conozco hombres así, y créeme si te digo que en la situación de Kaiet actuarían como lo hace él.

Otro de los grandes temas es el de las heridas cerradas en falso. Kaiet vuelve a casa tras casi veinte años de guerra fría con su padre y lo hace abriendo una herida con los suegros. Huir sin al menos hablar, ¿es la peor decisión?
Esa es una mala decisión que tomamos con demasiada frecuencia. Y es que suele ser más fácil, más rápido y por lo tanto instantáneamente menos doloroso. Aunque a la larga deje una herida difícil de cicatrizar.

Los paisajes que genera el tiempo en tu novela son importantes, tanto que la has titulado Días de lluvia. ¿Cómo los construyes?
En la primera novela que publiqué, titulada Entre sueños, el paisaje era un personaje más, ya que para entender el final los lectores debíamos enamorarnos del protagonista, pero también del entorno. Después, aunque los paisajes nunca han vuelto a ser protagonistas porque las historias no me lo han pedido, han seguido teniendo mucha importancia. Y es que eso me parece imprescindible para hacer creíble la historia, para poderla sentir, incluso en algunos momentos hasta oler. En una escena, o simple conversación, están los personajes, pero también está el lugar, el aire que te agita el pelo, el calor o el frío que haga o el pájaro que revolotea alrededor. Yo lo veo una especie de película cuando escribo, y así quiero que lo sientan quienes después lo lean.

¿Nos puedes hablar de tu relación con Bermeo? Se intuye íntima.
Me gusta Bermeo y toda esa zona que aparece en la novela. Pero la relación con este precioso pueblo pesquero se ha hecho íntima mientras escribía la historia. Todo cuanto mueves en una novela se convierte en íntimo y casi propio. Trabajar durante un año en sitios concretos te lleva a amarlos como si fueran tuyos. Al fin y al cabo, son los lugares en los que viven esos personajes que has creado, que han salido de ti y que llevarás siempre contigo.

Libro solidario
La autora, que firmará ejemplares en la Feria del Libro de Madrid, ha anunciando que donará el total de sus beneficios de 2013 por Días de lluvia a los afectados por el terrible incendio que asoló Bermeo el pasado 11 de abril. Con este gesto agradece la hospitalidad con la que fue tratada mientras escribía la novela.


En la revista hemos dicho que eres una excelente pintora de paisajes humanos, arquitectónicos y naturales. ¿Qué piensas de esto?
Que me halagáis y que es todo un honor oíros decir esto. Me recuerda a algo que he contado más de una vez, y es que yo escribo a mano. Teclear las palabras mientras las veo aparecer en una pantalla no me inspira. Sin embargo, escribir en un papel, dibujar cada palabra mientras va surgiendo la escena me hace meterme en la historia, con lo que resulta más intensa y verdadera. Así que, aunque nunca lo había pensado así, tal vez eso de pintora vaya en consonancia con el modo en el que yo creo mis historias, dibujando cada palabra y cada frase.

Creo que tu primera novela es de 2010… en este tiempo has publicado otras tres novelas y tus lectores esperaban Días de lluvia como «agua de mayo». ¿Cómo han sido estos tres últimos años?
Han sido años de muchas emociones, sobre todo de las que vienen de la mano de los lectores. Porque yo siento que no tengo lectores, sino amigos que leen las historias que yo escribo y que después me escriben ellos a mí, contándome lo que han sentido. Amigos a los que después tengo la suerte de conocer en presentaciones o firmas de libros. Incluso con los que no es posible coincidir por las enormes distancias que nos separan, mantengo una preciosa amistad. Las vivencias que compartimos es la parte más bonita de escribir.

Estaba pensando que la novela romántica tiene una enorme tradición y sin embargo, está como denostada por los críticos, no así por los lectores. ¿A qué se debe esta especie de manía?
Somos muy amigos de criticar lo que no conocemos, y creo que quienes critican de ese modo a la novela romántica no han leído ninguna. En novela romántica hay grandes obras y también grandes bodrios, como en cualquier otro género. Si quienes lo denigran gratuitamente se tomaran la molestia de leerlo un poco, aunque solo fuera para criticar con razones fundadas, seguramente cambiarían de opinión.

Supongo que ya estás inmersa de algún modo en otra historia… Hay escritores que opinan que hablar de un nuevo proyecto es matarlo, ¿es tu caso?
Yo siempre he comentado mis proyectos desde la primera idea, y eso nunca me ha traído mala suerte. Pero esta vez no lo estoy haciendo. Tal vez porque va a ser una historia muy diferente a las demás. Sí, ya sé que ninguna de mis historias se parecen entre sí. Pero es que esta va a ser más distinta aún, con lo que no quiero contar nada. Tan solo cuatro palabras que pueden definirla «un poco».
Agua, luz, colores, olores…

diaslluvia

Días de lluvia
Más información sobre este libro en http://www.planetadelibros.com/dias-de-lluvia-libro-91935.html
Más información en ExPERPENTO: http://experpento.com/?p=14558La autora, que firmará ejemplares en la Feria del Libro de Madrid, ha anunciando que donará el total de sus beneficios de 2013 por Días de lluvia a los afectados por el terrible incendio que asoló Bermeo el pasado 11 de abril. Con este gesto agradece la hospitalidad con la que fue tratada mientras escribía la novela.

Lee esta entrevista en el especial de ExPERPENTO y Booket para la Feria del libro:

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