El Certamen Universitario de Relato Corto: Jóvenes Talentos Booket-Ámbito Cultural, ofrece al ganador, además de una beca de 6.000 euros, la edición de 50.000 ejemplares del libro Tiempo de relatos en el que se incluyen los cuentos de los finalistas.

Eva asegura que esto último fue lo que más la llamó la atención, y su máxima aspiración era quedar entre los 10 primeros. En ningún momento creyó que el jurado elegiría Expiación, un texto en el que, según el fallo, se mezclan tradición e innovación.

¿Escribiste Expiación por el concurso o es uno de esos textos que quedan en un cajón hasta que el autor tiene la oportunidad de darle una utilidad?
Ni lo uno ni lo otro. A mí me gusta escribir sobre gente normal a la que le pasan cosas raras y la idea me surgió hace tiempo al preguntarme sobre qué pasaría si alguien pudiera predecir las cosas… Empecé a escribir el relato y lo cierto es que no me gustó nada el principio y lo dejé. Después lo retomé y el desarrollo tampoco lo tenía previsto, me lo había planteado de otra forma muy distinta. Cuando terminé de escribirlo se abrió el plazo del premio y lo presenté.

La protagonista del relato vive atormentada ¿crees que es más sencillo escribir sobre un personaje de estas características?
No me lo había planteado. Es la primera vez que escribo sobre alguien atormentado y nunca he escrito sobre alguien sin remordimientos. La clave, o lo más difícil en ambos casos, es darles credibilidad y en ese aspecto quizás sea más fácil escribir sobre alguien con problemas. Al final todos vivimos atormentados por algo.

¿Por qué Expiación?
Me pareció que era una palabra que resumía muy bien la esencia del relato. Además tiene mucho que ver con su final sorpresa.

¿Crees que esto será para ti un empujón editorial?
Booket y Planeta son importantes en  el mundo editorial y el premio ahí está. Me gustaría dedicarme a la literatura, aunque tampoco de forma exclusiva. No quiero estar sometida a la presión de escribir y acabar haciéndolo por necesidad, sin tener nada que contar. Estaría bien intercalarlo con el periodismo.

¿Tienes alguna novela en el cajón?
Con tan sólo 24 años me veo muy verde para escribir una novela. Yo todavía no he encontrado una historia que valga la pena contar en 150 páginas. Además, la gente cuando escribe un libro lo hace para dejar un poso… y yo ni he vivido ni he aprendido lo suficiente.

¿Cuál es tu sueño?
Ahora mi sueño es poder dedicarme al periodismo, publicar mis reportajes y tener un pequeño grupo de lectores que sigan mi trabajo.