Texto de R. Muñoz

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Esta revista es independiente, no por los temas que trata, sino porque los trata cuando y como quiere. Y este es el motivo por el cual es difícil encontrar una crítica negativa. Para hablar de algo que no nos gusta no gastamos ni tiempo, ni esfuerzo, ni papel.

Dicho lo anterior, cuando escribimos de Fangoria, básicamente es porque nos gusta Fangoria y no porque seamos conscientes de que el artículo o la entrevista –hemos hecho alguna portada con Alaska y Nacho Canut– va a ser devorado por miles de personas. Antes de escribir ni una sola línea sobre Canciones para robots románticos, hemos ejercido la contención. Hasta ahora. El disco repite las fórmulas de siempre con los efectos de siempre. No hacen canciones, graban hipnos. Hipnos como «Fiesta en el infierno» o «Geometría polisentimental» o «Voluntad de resistir»… Algunos no se explican el éxito de este dúo que lleva cuatro décadas haciendo lo mismo. Es sencillo: solo lo hacen ellos. Mejor dicho: solo les sale bien a ellos. Y unos cuantos necesitamos nuestra ración de astracanadas para desgañitarnos en el coche, bailar como locos o pasar la aspiradora en casa… con letras de mensaje entre intelectual y cañí. Y por aquí nos ha encantado «Disco Sally».

Más información: https://www.facebook.com/FangoriaWarner/

En ExPERPENTO impreso Marzo/Abril de 2016:

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