Análisis de Fernando Prieto Arderius

FIN es la ópera prima del director Jorge Torregrosa tras su exitosa carrera en televisión y cortometrajes –ha recibido más de 100 premios internacionales- y en ella ha podido contar con actores y actrices de la talla de Maribel Verdú, Daniel Grao, Clara Lago, Blanca Romero o Antonio Garrido.

Al igual que la película, la novela en la que se inspira fue el debut en literatura de David Monteagudo. Afincado en Cataluña este gallego trabajaba en una fábrica de cartón cuando descubrió a los 47 años que lo suyo era escribir, así que contactó su amigo y escritor Jordi Llavina que la recomendó a la editorial Acantilado, lo que supuso un punto de inflexión en la vida de Monteagudo.

Pasó de trabajar en una fábrica donde en su etapa final -según ha declarado en alguna entrevista- tenía “la sensación de que estábamos obligados a rendir el máximo, de lo contrario seríamos eliminados en la siguiente reducción de plantilla” a ver como Fin se convertía en uno de los libros más exitosos de 2010 en nuestro país, ahora le toca a su adaptación al cine intentar repetir la hazaña.

La película nos cuenta como un grupo de amigos se reúne tras años sin verse en la casa en la montaña que solían frecuentar cuando eran jóvenes. Entre reproches y anécdotas algo sucede, se quedan sin electricidad y ningún aparato funciona. Es entonces cuando se ven obligados a salir para pedir ayuda, pero por el camino se irán produciendo misteriosas desapariciones.

Lo que comienza con tintes de un thriller típico –amigos, casa rural, desapariciones, miedo acechante- avanza hacia una mezcla entre el género de apocalipsis sobrenatural (en el cartel aparecen los protagonistas en un escenario devastado), el de terror y el de aventuras, pero finalmente se queda en nada.

FIN está bien estructurada pero no tiene alma, es como un libro mediocre con una espectacular portada. Su inicio es muy fuerte, engancha al espectador a la trama y le hace interesarse por ella. Conectas con los personajes y con lo que les está sucediendo, pero el esquema de situación misteriosa-desaparición que en principio resulta bastante atractivo, acaba desgastando al espectador y le hace desligarse de la historia, que por mucha cara guapa conocida y espectaculares paisajes acaba resultando confusa y aburrida.

Entre la acción, la tensión, el misterio y una especie de reflexión filosofo-psicológica uno acaba confundido. Como dice el refrán, “el que mucho abarca, poco aprieta” y aunque no es un mal film, tampoco se sabe muy bien qué es exactamente.

Está muy bien hecha, con buenas actrices y actores (destacan Maribel Verdú y Clara Lago) y una muy cuidada fotografía, pero el guión cojea bastante. No sé si en el libro será parecido, pero el resultado en cine ha sido bastante irregular, como un poema sin alma: está cuidado, es ordenado y rima, pero no te transmite apenas nada.

Más información sobre la película: http://www.sites.sonypicturesreleasing.es/sites/fin/site/

Un extracto de esta crítica aparece publicado en la edición en papel de ExPERPENTO NOVIEMBRE-DICIEMBRE DE 2012: