Ha despertado en el público español el interés por un deporte tan poco reconocido en los grandes medios de comunicación, hasta ahora, como es la natación sincronizada. En los pasados juegos de Atenas sufrió una pequeña decepción: a pesar de conseguir el mejor puesto hasta ahora en unas Olimpiadas, el equipo español sintió que el jurado les robó la medalla a favor de otro país…

Su físico y su cara siempre alegre, la han llevado a participar en numerosas campañas, convirtiéndose en unos de los rostros jóvenes más conocidos entre nuestros atletas.
Gemma nos habla de su trayectoria y su pasión por este deporte.

Desde los ocho años estás debajo del agua ¿qué te llevó a decidirte por un deporte como la natación sincronizada?
Desde que empecé, noté que me gustaba. Era y es un deporte que me hace sentir a gusto. Descubrí mi  pasión por la natación sincronizada a los nueve años cuando mi prima Judith viajaba cada verano desde Suiza a Barcelona, donde tenía ocasión de mostrar sus habilidades en el agua. Mis padres no tuvieron otro remedio que inscribirme en el club Kallipolis.

Supongo que como todos los deportes de elite habrá que dedicarle muchas horas de entrenamiento, ¿hay algo que hayas tenido que sacrificar?
La verdad es que para estar en la elite hay que sacrificar muchas cosas, puesto que para estar y mantenerte allí, tienes que tener la mente y el cuerpo preparado para ello, y esto tan solo se consigue con mucho sacrificio y disciplina, es por ello, que debes renunciar a determinadas cosas en ciertos momentos de la temporada, aunque con cura nos podemos permitir de todo un poco.

La vida de un deportista de alta competición es muy breve, ¿has pensado en ello o todavía es algo que no te preocupa?
Pues no lo sé. Me gustaría hacer muchas cosas. Estoy licenciada en Gemología, pero no creo que me dedique a ello. Por otro lado, me gusta la interpretación y aunque me haría mucha ilusión ser actriz, sé que es un trabajo muy difícil.

Como licenciada en Gemología, ¿has realizado algún trabajo o tu profesión actual ocupa todo tu tiempo?
No he realizado ningún trabajo, la gemología me resulto interesante al pensar que podían salir de la naturaleza piedras tan espectaculares, de tantos colores y tan brillantes. Eso me llamaba mucho la atención y me pareció interesante estudiarla. Mi color favorito es el azul, que me proporciona paz.

Eres una de las “caras bonitas” del deporte nacional. Esto te ha llevado a que participes en pasarelas de moda, hagas sesiones fotográficas artísticas… ¿te atrae el mundo de la moda?
La moda me gusta, aunque me sentí un poco mujer-objeto en los desfiles, puesto que, los periodistas estaban pendientes de mí, ya que a las modelos ya las veían cada día, y ello me hizo encontrarme un poco más nerviosa…, me muevo mejor en el agua. Aún así, me voy acostumbrando a realizar sesiones fotográficas, asistencia a actos… Quiero aquí hacer mención a mis sponsors, ya que sin su ayuda no existirían ni sesiones ni muchos de los actos a los que acudo.

Tanto en dúo como por equipos fuisteis cuartas en Atenas 2004, que es la mejor clasificación olímpica española, pero ¿se os ha quitado el mal sabor de boca que quedó al tener las sensación de que los jueces favorecían a los Estados Unidos?
Creo aún siendo la mejor clasificación de la historia, el mal sabor de boca tardará tiempo en desaparecer, teníamos mucha ilusión y esperanza depositada en Atenas 2004, y algunas intervenciones nos privaron de llegar hasta donde tal vez nos merecíamos.

¿Crees que la natación sincronizada tiene una buena aceptación en España o todavía está lejos de llegar al reconocimiento del público que tienen otros deportes?
Poco a poco, la gente va conociendo y tratando de entender el qué es y lo que significa la natación sincronizada, creo que en el último año ha habido un creciente interés por este deporte, y esto, sin duda nos favorece a todas a corto plazo.

¿Cuál es la próxima competición en la que podremos verte?
En los Campeonatos del Mundo de Natación, del 17 al 31 de julio de 2005 en Montreal (Canadá)