Imágenes de Suso33
Texto de Gema Talaván

De la calle a los museos, de la clandestinidad al reconocimiento público, de ser considerados vándalos a artistas… el graffiti sale del aislamiento social para pasar a engrosar las listas de la historia estética y visual del siglo XX y de este incipiente XXI.

Algunos distinguen entre pintadas y graffitis, es decir, entre mensajes escritos (políticos, sociales, reivindicativos…) sin ninguna intencionalidad estética y aquellos que se basan, por un lado en las firmas, y por otro en la iconografía. No hay acuerdo para designar de forma diferente a cada una de estas dos tendencias. Lo que sí está claro es que son dos manifestaciones diferentes de una forma de hacer parecida. Aunque el mensaje protesta o inconformista es inherente al hombre, y ha existido siempre, es el mayo del 68 francés el que extiende esta imagen comprometida. También los mensajes políticos del Muro de Berlín, de la parte occidental hasta su caída y después también la oriental.

Nombre: Graffti. ¿Quién lo realiza?: Graffiteros o escritores. Lugar de nacimiento: Nueva York. Edad: Alrededor de 40 años.

Nueva York es la cuna del graffiti tal y como lo entendemos hoy, pues «pintadas» en la pared ha habido siempre, desde los primeros dibujos rupestres a los mensajes políticos que se escribían en las paredes de la antigua Roma. Lo más importante entre los graffiteros neoyorquinos era firmar en el mayor número de sitios posibles, sin importar tanto la calidad: en cuantos más sitios apareciera la firma, mejor, por lo que se convirtió casi casi en una lucha por la fama dentro del círculo de graffiteros. Y además, cuanto más peligroso e inaccesible era el lugar en el que se hacía, mayor era el estatus de su autor.

Más tarde, cuando todo está lleno de firmas, lo fundamental es el estilo, pues las firmas deben destacar de la masa. De este modo, surgen las letras tridimensionales, las «letras pompa», la preocupación por utilizar colores, hacer sombras… y todo ello unido a avances técnicos: la aparición del spray, los aerosoles y los diversos tipos de boquilla, que permiten juegos con la forma y el color que no permitían los rotuladores.

De entre los graffiteros estadounidenses, podemos destacar a Keith Haring, quien «aparece» en los años 80 y que traspasó la frontera del anonimato, adquiriendo un espacio propio dentro del reconocimiento artístico. Más allá de la firma, Haring crea todo un universo de símbolos: mensajes dibujados de una forma aparentemente sencilla, de líneas básicas y con cierto toque infantil; una sencillez que lo hace accesible a todo el mundo, extendiendo así sus ideas político-sociales referentes a la sexualidad, el racismo, etcétera. Sus dibujos se han convertido en logotipos y han traspasado las barreras del graffiti para entrar en las del diseño, la publicidad, e incluso las salas de exposiciones.

En cuanto al graffiti en España, las primeras manifestaciones parece que también datan de los primeros 80. Y como ocurriera en Nueva York, al principio se limita a la repetición de firmas. Un escritor comienza a ir más allá: Muelle, considerado por muchos como el primer graffitero de Madrid. Muelle extendió su firma por infinidad de lugares, haciéndola reconocible no sólo entre los graffiteros, sino entre los conductores, los paseantes o los que cogían el metro… Famosa es la anécdota de una marca de colchones que le ofreció varios millones por hacer de su firma marca de la casa, oferta que rechazó. Muchos vieron en él un referente. También en su forma de hacer, evolucionando su firma, rellenándola y haciéndola cada vez más compleja.

Hoy en día, tras un pequeño parón a mediados de los 90, parece que el arte del graffiti ha vuelto a resurgir en Madrid, con nombres conocidos y reconocidos a nivel nacional, como Suso 33, que ha realizado exposiciones en Universidades -«Conversaciones en graffiti», en enero de 2006 en la Facultad de Bellas Artes de la Complutense y «No volveré a pintar paredes» el pasado verano en la Universidad Rey Juan Carlos- e inauguró el Festival de arte contemporáneo, ACTUAL, también el pasado mes de enero en Logroño. A expensas de esto, del creciente interés que hay en torno al graffiti, incluso con la creación de un Museo del Graffiti en Leganés y alguna que otra tesis doctoral, parece que la llamada «cultura del aerosol» está pasando por uno de sus mejores momentos. Sin embargo, a pesar de que los graffitis son manifestaciones que forman parte -nos guste o no- de la historia del arte contemporáneo, éste no es entendido como tal por sus coetáneos, sobre todo porque no todos los graffitis tienen una intencionalidad estética. Van Gogh no triunfó en su época y Gauguin fue un incomprendido, hasta Picasso tuvo sus más y sus menos. Probablemente, el graffiti será valorado en el futuro: por su carácter trasgresor y efímero; por lo que conlleva de clandestinidad, de búsqueda de la libertad y del individualismo, de protesta; por utilizar soportes alternativos, netamente urbanos y materiales más relacionados con lo industrial que con las Bellas Artes… por todas las lecturas que pueden aplicarse y no tenemos en cuenta.

Suso 33

Para saber algo más sobre el graffitti, nos pusimos en contacto con Suso33, uno de los artistas urbanos con más reputación. Con él hablamos, y si te quedas con ganas de saber más… visita su web: www.suso33.com

¿Qué es lo que te lleva a pintar una pared por primera vez? Mi yo.

¿Por qué predominan las firmas? Como en la publicidad.

¿Y lo de repetir el mismo motivo? Identidad.

¿Qué se busca? Amor.

¿Os formáis o sois autodidactas? Hay de todo un poco.

El graffiti, ¿sale caro? Muchísimo, tanto económica como física y socialmente.

¿Siempre llevas un aerosol en el bolsillo? No.

El graffiti tiene bastante mala prensa… Hay mucha gente que te invita a su casa a comer, algunos quieren darte dinero y otros te aplauden cuando acabas… también pasan estas cosas y no sale en la prensa.

Te llaman de las Universidades para que muestres tu arte … parece que han cambiado las cosas ¿no? No han cambiado, han evolucionado progresivamente y de una manera constante.

Supongo que no será igual trabajar por encargo que ir por libre… Cuando pintaron la Capilla Sixtina, ¿fue un encargo?

Define el graffiti… LIBERTAD!!