Texto de Sandra Sánchez con entrevistas de R. Muñoz
Fotografías (CC) de Christopher Hall (PhotoXPress)

Verano de 1999. Camino de Santiago. Una pareja de mediana edad da su paseo vespertino diario aprovechando la fresca. De frente viene un peregrino despistado. Se paran los tres: “Do you speak english?” dice el peregrino. La pareja arquea las cejas. “Parlez-vous français?” La pareja eleva los hombros. “Sprechen sie deutsch?” La pareja abre mucho los ojos. El peregrino se aleja enfadado. Y la mujer le dice al hombre: “¡Qué bueno es saber idiomas!”, a lo que el marido contesta: “Pues a ese le ha servido de poco”

Saber idiomas no solo nos abre puertas a un futuro lejos de nuestro hogar. También puede ser decisivo para encontrar trabajo en España. Empresas como Lufthansa o Renault exigen a sus trabajadores dominar lenguas distintas al castellano. Y como veremos, no se trata de un capricho, o una forma sencilla de rebajar el número de currículos sobre la mesa del jefe de recursos humanos.

“En el pasado sí era obligatorio saber alemán para trabajar en Lufthansa, también en España. Pero con la internacionalización de la empresa, y con una plantilla global compuesta de personas de todas las culturas que también trabajan en países que no son el de su origen, el inglés se ha convertido en el idioma oficial”. Son palabras de Raquel Montero, responsable de marketing de Lufthansa en España. En principio podemos pensar que con saber inglés basta pero aclara: “a pesar de todo el alemán sigue siendo predominante y mucha documentación sigue siendo publicada en ese idioma. El 90% de la plantilla española habla alemán, y un altísimo porcentaje son bilingües”. Por tanto, deducimos que para trabajar en una empresa como Lufthansa el alemán no es imprescindible, pero pesa un quintal.

En Renault ocurre algo similar, tal y como nos cuenta su responsable de prensa en España, José Manuel Jáñez: “el idioma oficial aquí es el francés. Por tanto, en todas las direcciones de la empresa, comercio, fabricación, ingeniería… el idioma francés es necesario e imprescindible”. De su siguiente afirmación, intuimos que inflar el currículo es altamente peligroso. Si pones que hablas francés, asegúrate de que lo haces con fluidez: “utilizamos el francés tanto a nivel hablado como escrito. Ten en cuenta que la relación con la sede en París es diaria, incluso varias veces al día, vía teléfono o mail. Constantemente intercambiamos información”.

Los casos citados son evidentes: hablamos de empresas extranjeras con sede en España. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que cada vez son más las entidades españolas, que como respuesta a la crisis, buscan la internacionalización y mantienen su sede aquí. El inglés es imprescindible para acceder a determinados puestos pero siempre es interesante poder hablar en la lengua nativa de nuestros interlocutores. Por ello, idiomas como el francés y el alemán son claves, para revalorizar nuestro currículo.

Millones de hablantes versus relaciones económicas
“Francia es el primer cliente de España y su cuarto proveedor. España es el tercer cliente de Francia y su quinto proveedor. Hay 1.300 empresas francesas repartidas en todo el territorio español y Francia es el quinto inversor en España. Los sectores empresariales son variados: el sector del automóvil, de la distribución alimentaria, del deporte, del bricolaje…” Los datos que nos expone Martine Cébrian, la responsable de los cursos en empresas e instituciones en Madrid del Institut français de España, son lo suficientemente contundentes como para plantearnos aprender francés para abrir nuestro abanico laboral. Y no hemos hablado de las instituciones europeas, con sede en Bruselas.

Ponerse las pilas desde ya
La mejor manera de aprender un idioma pasa por aprovechar las oportunidades que nos dé la vida: becas Erasmus y programas de intercambio de estudiantes son trenes que uno debería no dejar pasar. Pero si ya es tarde para esto, también es pronto para tirar la toalla.

Aprovecha tus vacaciones: el Institut français de España cuenta con un amplio programa de estancias en el extranjero para “carcas”. Si económicamente esta opción no es viable y prefieres ir de mochilero, antes prepárate. La institución ofrece en verano cursos para Erasmus abiertos a cualquiera que quiera pasar una temporada en el país vecino. No solo te enseñan lo básico de la lengua, también descubres rasgos culturales muy útiles y generas una red de contactos vital para tu aventura. Y si quieres aprender en Madrid y quieres ir a paso lento pero seguro, el Institut français de España ofrece sus cursos anuales. Y si tienes prisa, puedes optar por un intensivo.

¿La diferencia entre apuntarse aquí o en una academia? Básica: es una entidad que depende de la Embajada Francesa, similar al Instituto Cervantes. Los profesores son nativos, elegidos entre los mejores. Actúa como uno de los centros culturales más activos de la capital. Por tanto, no solo tendrás acceso a las clases, también podrás disfrutar y aprender con obras de teatro, películas, exposiciones, charlas de políticos, filósofos y escritores franceses. La mediateca se ha convertido en un gran atractivo de esta institución: si eres alumno, se te facilitan unas claves mediante las cuales podrás leer en casa gratis toda la prensa del país vecino.

Más información: http://www.institutfrancais.es

Lee el reportaje en la versión “impresa” de ExPERPENTO: