Texto de BiPaul

A Julio Verne se le llama visionario cuando en realidad tenía una notable formación científica. Esto es algo que aprendemos en esta exposición. De su imaginación desbordante no hay dudas: una gran biblioteca y su fascinación por cualquier avance fueron el germen de su literatura.

María Santoyo y Miguel A. Delgado son los comisarios de esta imaginativa exposición que parte de la premisa de que fueron y son muchos los que dieron rienda suelta a su espíritu viajero gracias a la lectura del escritor francés. La muestra intenta cruzar la realidad documentada de una veintena de personajes históricos que se atrevieron a llevar a cabo las aventuras descritas por Julio Verne y se convirtieron en pioneros en sus respectivas disciplinas. Así, ahí están representados “los primeros exploradores españoles en África, Manuel Iradier y Julio Cervera Baviera, o las hazañas de la periodista Nellie Bly, primera mujer en dar la vuelta al mundo en 72 días”.

julioverne1

La exposición en un intento por acotar lo infinito, invita al visitante a que adquiera el rol de explorador, para atravesar los distintos ámbitos en los que discurren treinta de sus novelas: la tierra, el aire, el hielo, el agua, el espacio y el tiempo.
Un autor como Julio Verne no precisa argumentos. De una forma u otra, Verne forma parte de nuestra vida. Y sin duda, fue la clave para que muchos pasáramos de leer como autómatas a imaginar lo imposible.

En la exposición se exhiben cinco joyas bibliográficas, entre las que destaca la primera edición de Veinte mil leguas de viaje submarino, que por algún motivo se hizo en España

Este artículo está en la edición impresa de ExPERPENTO (DICIEMBRE 2015-enero 2016):

Enlace directo: http://issuu.com/experpento/docs/experpento_dic2015_ene2016/28?e=2897458/31578812