Si la película Jumper se puede considerar una cinta que, sin poseer un gran argumento, muestra una historia lo suficientemente ocurrente y fantástica para pasar un rato agradable de diversión familiar, el videojuego homónimo no está a la altura de las circunstancias.

César.- Este videojuego, disponible en los sistemas PS2, WiiTM y XBOX360, amplía la historia personal de Griffin; personaje secundario de la película, un Jumper joven pero con un elevado control de su poder de teletransportación. Su objetivo principal es vengarse de los Paladines una orden de guerreros que se remonta al Medievo, empeñados en aniquilar a los Jumper.

Tras dedicarle unas horas de juego a la versión para PS2, la curiosidad inicial decae profundamente. El motivo principal es que , aunque muestra la misma línea de desarrollo de todos los juegos de acción en tercera persona, presenta el atractivo de permitir un estilo de lucha muy ágil y rápido, basando la acción en la capacidad de teletransportarse, tanto para avanzar a lo largo del juego, como para vencer a los continuos enemigos que van surgiendo. Sin embargo, esta curiosa innovación, no es capaz de hacernos olvidar el lastre añadido de una bajísima calidad en el diseño gráfico del juego, más propio de los juegos de PC de los años 90 que de las consolas actuales. Por otro lado, el manejo del personaje es bastante exasperante, motivado principalmente porque tanto la marca de salto (que permite teletransportarte al sitio al que se esté apuntando) como la cámara de 360º se manejan con dificultad, perdiendo parte de la gracia que supone poder desplazar rápidamente al personaje de un sitio a otro.

En relación a las mejoras del personaje, a medida que avanzamos conseguios desbloquear nuevos combos y armas que incrementarán nuestra capacidad de ataque, asimismo podremos teletransportar a los enemigos a escenarios seleccionados donde machacarlos.

En resumen, un juego de acción basado en una buena idea, erróneamente aprovechada.