Texto: Isabel Jiménez Serrano

La última de los Coen es un «remake» de los años 50. Se trata de una hilarante comedia en la que Tom Hanks hace tan bien el papel de excéntrico estirado que hasta da «repelús»…

Isabel.- Los personajes más insospechados (un forzudo, un supuesto profesor de música, un especialista en explosiones con un «pequeño» problemilla intestinal…) forman parte de una banda de ladrones que pretende agenciarse un gran botín. La idea es sencilla: se reúnen en el sótano de una casa cercana a su objetivo, donde fingen ensayar música. Allí excavan un túnel que les lleva al «casino flotante» que quieren asaltar -una de esas incongruencias del país de las barras y estrellas: como el juego es ilegal en el estado, lo hacen sobre el mar…- . Un magnífico plan -aunque parezca mentira- que no llegará a buen término por el don de la oportunidad de la casera que los acoge: una quisquillosa anciana sureña que se salvará milagrosamente de la muerte a la que estaba predestinada cuando descubre a los impostores.