Texto BiPaul

Hasta 01/03 – Espacio Fundación Telefónica – Madrid

Ferran Adrià, es un cocinero que tras escuchar en 1987 al chef Jacques Maximine decir «la creatividad es no copiar», inició un proceso creativo revolucionario que desembocó en una de las odiseas artísticas y empresariales más impresionantes de la historia.

La exposición recoge en más de mil metros cuadrados la auditoría con puntos y comas de la creatividad de Ferran Adrià. Todo lo que ocurría en elBulli era víctima del escrutinio. Todo, absolutamente todo, constó en acta, incluidos detalles banales, como el diseño de los uniformes de los trabajadores. De su cocina laboratorio salieron 1.846 platos absolutamente decodificados desde su concepción hasta su llegada a la mesa. Ferran Adrià guardaba la diagramación. Más de 14.000 legajos, decenas de dibujos, algunos vídeos… Algo casi doloroso para mentes difusas y sumidas en un proceso creativo caprichoso.

Se dice que quien recorre la exposición sale con el coco cambiado. De hecho, su montaje se basa en los principios mismos de proceso creativo auditado y del cambio advierten los profesionales que han participado en él. «Ferran Adrià es riguroso» señala uno de ellos… y elBulli no fue el mejor restaurante del mundo solo porque todo estuviera muy rico.

Más información en: http://espacio.fundaciontelefonica.com/ferran-adria/

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