Vicente Martín
Portada de abril de 2009

Love of Lesbian ha lanzado 1999 un disco con todos los ingredientes para convertirse en la llave definitiva del Olimpo de los Indies -festivales y conciertos a destajo. La cifra es representativa, ya que fue ese el año en el que lanzaron Microscopic, en inglés, su primer álbum. Maniobras de escapismo fue el cuarto y con él se ganaron a la crítica y al público, que siguen fieles a sus movimientos. Nosotros hemos hablado con Santi Balmes, cantante del grupo, un tipo majo, sin pretensiones que suda música.

1999 es un título con matices retrospectivos…
Queríamos contextualizar el disco, para simplificar las cosas al oyente. Supongo que todo el mundo tiene un año clave en su vida y simplemente era eso, el año clave de la vida de dos personas. Eso no quiere decir que para mi lo fuera… pero la cifra nos gustaba mucho.

¿Cuánto de autobiográfico tiene el disco?
Yo diría que un 70 por ciento es autobiográfico y el resto es fantasía, como me hubiera gustado que fueran las cosas en un momento dado ¿no? Tienes la licencia de contar la historia como quieras siempre que no digas nombres…

Habéis dicho que cada tema es como una foto de la convivencia con una chica…
Si, es un álbum de fotos de esa persona que para bien o para mal te marcó, con la cual viviste tus primeras experiencias fuertes, tus primeras decepciones, el primer sadomaso emocional… la persona que primero te hizo gozar y sufrir. También habla de dos personas desarraigadas, caóticas, en un contexto temporal, dos personas que se ayudan tanto como se perjudican…

La nostalgia es el eje del disco, pero ¿qué otros tema trata?
Bueno, también habla de la primera mala relación con las drogas o de las tensiones familiares y de problemas que nunca se van a solventar. Hay un momento en el que descubres que tú piensas algo de alguien de tu familia que a su vez piensa algo de ti y pierdes la ingenuidad y entiendes que eso no va a cambiar, que eso va a ser así siempre. También hay una crítica a los medios, a las conspiraciones… y punto y pelota. Me parece que he hablado tanto de las relaciones que en el próximo disco voy a tratar los animales disecados, ya he agotado el tema, no puedo más…

A nivel musical, de producción, ¿qué cambios hay con respecto a trabajos anteriores?
Es un disco más ambicioso, que intenta sonar más grande. Teníamos que ir a ese extremo para luego, en los próximos discos, sim-plificarlo otra vez. Toca varios extremos de producción, de instrumentación y tal, cosa que seguramente no repetiremos. Es como cuando Picasso se hartaba de su época rosa, de su época azul… Vas a un extremo, experimentas, cometes errores y descubres cosas… es un disco muy pendular ¿no?

He encontrado que las guitarras son más duras, que es más rítmico que discos anteriores…
Sí, es mucho más rítmico. El cambio viene propiciado por eso. Ya habíamos hecho otras cosas y ahora queríamos probar con esto. Si hubiéramos hecho lo mismo se nos habría tachado de inmovilistas y para que nos critiquen prefiero que lo hagan porque hemos probado otras fórmulas, en este caso, más bailables entre comi-llas… Queríamos completar las piezas de un puzzle.

En los conciertos, ¿notáis que la gente se mueve más?
Aun hemos hecho pocos directos con este disco, pero nos lo están pidiendo DJ para hacer mezclas de algunos temas. Esa era una de las cosas que nos hacían ilusión y lo estamos consiguiendo… Con los directos pasa una cosa. La gente que viene ha escuchado mucho nuestros discos, las letras se han integrado en su ADN, en su vida personal. Las nuevas canciones aún les resultan desconocidas y tienen todas las de perder con respecto a las de los discos anteriores. La recepción es un poquito más fría.

Supongo que también os lo han preguntado mucho… ¿qué razones os llevaron a pasar del inglés al castellano?
Pues la pura necesidad de que nos entendieran mejor y de escuchar nuestra música y no sentir que estábamos escondidos detrás de muchas influencias, que casi nos diluían. Yo lo que recomendaría a todos los grupos que empiezan es que lo hicieran en su propia lengua. Creo que fue un error empezar en inglés.

Y el catalán ¿qué lugar ocupa?
El catalán es nuestra lengua materna, es lo que hablamos en la furgoneta. Yo aprendí a hablar castellano a los cinco años. El problema que tengo yo con el catalán, que quizás lo debería de superar, es que al ser mi lengua familiar, me pongo más serio. Con tu madre no hablas de lo que hiciste anoche… me cambia mucho la configuración psíquica cuando hablo en una u otra lengua, es una pasada.

En myspace en el apartado de influencias no citáis ningún grupo… ¿cuáles son vuestros grupos favoritos?
Últimamente nos ha dado fuerte con Broken Social Scene, que es un grupo que toca cualquier palo y lo hace bien. The Killers les gusta a algunos del grupo, con estos yo aún me resisto un poco, quizás porque he estado escuchando en la furgoneta hoy los cuatro discos seguidos y no puedo más. Pero también hay influencias como Monty Python… es como una filosofía de vida que nosotros adaptamos a los directos. En España, pues nos gustan Dorian, Chinarro… cosas así.

¿Qué supone para vosotros myspace?
En una semana hemos tenido 100.000 escuchas, es una barbaridad porque un grupo indie en un día tiene como maximísimo entre 500 y 700 escuchas. ¡Es que hubo un día en el que tuvimos 20.000 escuchas!

Y es muy fácil de controlar ¿no?
Si, porque con las discográficas siempre ha habido mucho secretismo para saber cuánto vendes y cuánto dejas de vender… Te lo dicen cada seis meses. Esa accesibilidad a los números es una novedad y creo que incluso actualmente es más significativa esa cifra que la de venta de discos. Ahora puedes hacerte una idea de cuanta gente va a ir a un concierto tuyo… tienes hasta estadísticas… ¡al final me voy a convertir en un teórico del myspace!

¿Qué ha supuesto entrar en Warner? ¿Es cierto que limitan la libertad?
No, no… bueno, nosotros estamos en Music Bus que es una filial de Warner y es con ellos con quienes hablamos y grabamos… Warner se encarga de la distribución y de la parte editorial, con lo cual nosotros no tenemos ese problema de momento. Si alguien quisiera venir aquí a imponernos cosas, no sería bien recibido. Sugerir o colaborar es otra cosa. Pero mira que tengo poco principios, pero lo de entrar en la faceta artística, por encima de mi cadáver…

Los singles son “Allí donde solíamos gritar” y “Segundo Asalto”…
Si, quizás esas son las canciones más emotivas del disco. Allí donde solíamos gritar era un lugar al que yo iba con esa chica hace diez años. Si nos pasaba algo, íbamos, gritábamos y nadie nos escuchaba y veíamos Barcelona…

¿Y con qué otras canciones te quedas?
…Con “Voy a romper las ventanas”, con “1999”… para mi son temas que me tocan más, o “Incendios de nieve”, que también es una de las que más están gustando a la gente… ¡Es que son catorce y hasta que asimile todo el disco!

¿Quién es Ricky Falkner?
Ricky es el que pone el gusto a las cosas. Nosotros somos muy bas-tos, extremos, somos muy punks… El pone la belleza, un gusto exquisito a lo que hace y para nosotros es un miembro más de Love of Lesbian, que hace su vida y viene a cada disco y comparte con nosotros lo que ha aprendido…

Me ha llamado mucho la atención la imagen de este disco, con los contenedores y tal… ¿Se os ocurrió a vosotros?
Si, estábamos buscando sitios menos tópicos de Barcelona, queríamos evitar la Sagrada Familia y todo lo relacionado con Gaudí… Es la aduana de Barce-lona y es muy difícil entrar porque todas las aduanas del mundo parecen estar controladas por una especie de mafias… Gracias a un amigo que tenemos por allí pudimos entrar y la verdad es que representa muy bien el colorido del disco… es un ambiente como muy británico ¿no?

¿Cuidáis el envoltorio?
Claro… es que las canciones son una cosa y luego te tienes que rodear de gente que sepa de otros asuntos, que sepa transmitir desde otras esferas. Disco tras disco pruebas con unos, con otros y al final consigues crear un equipo de personas que te hacen las fotos, que te hacen los vídeos… es difícil pero se consigue. El disco es una parte pequeña del proceso…

¿Y cuál es la faceta te gusta más?
Menos grabarlo, que me gusta todo. La parte anterior en la cual planificas, buscas su idea artística, tienes las canciones a medias… esa es muy bonita. Es como antes de irte a vivir con una chica que todo son conjeturas y que tienes unas sensaciones fantásticas. La grabación consiste en capar ideas y me duele mucho, yo no disfruto: siempre a contrarreloj, tienes que asimilar que las cosas van a que-dar así para siempre y ya está… creo que ninguno disfruta. Y en el directo vuelves a gozar.

¿Qué acogida habéis tenido fuera de España?
Últimamente nos llega mucho mensaje de México, de Guatemala, de Argentina, de Chile… ya me están comentado que deberíamos hacer algún tipo de planificación… Mira, hoy he recibido un mail de un chico de Guatemala que me decía que con toda la sangre derramada en su país, entrar en 1999 era descubrir un mundo bonito. Me ha emocionado. Si te dicen que algunas personas se valen de lo que haces para entrar en una burbuja y pasar un día mejor, es que merece la pena.

¿Qué planes tenéis para el 2009?
Tocar, tocar, tocar, tocar… la suerte es que somos amigos de toda la vida y lo hemos vivido todo juntos, lo hemos pasado bastante mal. Ya no creo que nada ni nadie nos cambie el carácter. Pase lo que pase seguiremos siendo los chicos de extrarradio y eso está bien. Está bien llegar a un momento bonito, ver a los que te rodean y decir: tú estabas, tú estabas, tú estabas y tú también.

Háblame de colaboraciones…
Evidentemente tiramos de la escena de Barcelona, que son los que teníamos más a mano. Con los discos siempre hacemos una jornada de puertas abiertas. Cantan como veinte personas de distintos grupos, Sidonie, New Raemon; Carlos Gros, San Pedro… Es muy divertido y así chequeas a ver qué les ha parecido ¿no?

¿Y qué dicen?
Se van picados, cogen ideas… no lo vuelvo a hacer, coño, que ellos no lo hacen… ¡Somos tontos!.