Texto: Ramón Martínez Rodríguez-Osorio

María llena eres de gracia (Joshua Marston, 2003) cuenta una historia muy cercana. Nos cuenta la experiencia de María, una joven colombiana que siente la necesidad de huir de su país en busca de una vida mejor.

Ramón.- Por las precarias condiciones económicas, el único medio del que dispone para marcharse es convertirse en una mula, transformando su cuerpo en un depósito de bolsitas de heroína que debe trasladar en un avión a Nueva York. La historia de María está salpicada de otros elementos como su embarazo, así como la amistad y solidaridad con otras jóvenes en su misma situación.

La película no narra una historia real, pero sí una experiencia que se repite diariamente. Podemos encontrar a María en lugares como Colombia, Senegal, Costa de Marfil, Marruecos, México, Cuba, y en muchos otros. Junto a un equipo de rodaje joven, Joshua Marston realizó un gran trabajo documental y de campo para reflejar fielmente en el filme la experiencia de otras mulas y de la comunidad colombiana en Queens.

A diferencia de otras películas que enfocan la problemática de los inmigrantes una vez llegan a su destino, como Pan y Rosas (Ken Loach, 2000), Joshua Marston nos propone un planteamiento diferente en su ópera prima. Utiliza la historia de las mulas colombianas para narrar la historia personal de superación e inconformismo de una joven colombiana, María, ahogada por el mundo que le rodea.

Después de ver la película, el director consigue que reflexionemos y pensemos qué es lo que hace a una persona abandonar su país en busca de algo mejor bajo una doble perspectiva.

¿Qué espera encontrar María al final de su viaje? Y, además, ¿qué circunstancias empujan a María a abandonar su pequeño pueblo, arriesgando no sólo su vida, sino también la de su hijo? La respuesta a estas preguntas quizás nos ayude a entender mejor la realidad que nos rodea.