Entrevista de Reyes Muñoz
Fotografías cortesía de DeaPlaneta

Marta Etura parece que ha estado siempre ahí, como sello de calidad del cine que pisa, aunque su debut con Oristrell tuvo lugar en 2001. En 2002 fue nominada a los Goya por la mítica La vida de nadie. La nueva nominación llegó con Para que no me olvides. Apostó, con otra nominación, por Daniel Sánchez Arévalo y su AzulOscuroCasiNegro. También arriesgó con la rompedora EVA, de Kike Maíllo. Ganó el Goya con Celda 211 y aparece en títulos históricos como Lo imposible o Las trece rosas. Ahora interpreta a Amaia Salazar, un personaje que encarna como si hubiera sido escrito para ella. Ya se lo dijo su madre. Y ojo, que igual le toca resolver casos truculentos varios años.

El guardián invisible
Dolores Redondo ha trasladado a las letras españolas la novela negra de Larssons varios. Ganadora del Planeta en 2016, su trilogía del Valle del Baztán, protagonizada por Amaia Salazar ha roto esquemas. El guardián invisible llega a los cines de la mano de Fernando González. Historia, imagen e incluso banda sonora, se unen para ofrecer un relato lleno de pinceladas locales, pero extrañamente universales. Los mitos se cuelan como parte del paisaje, y las cucharadas de lo increíble se tragan sin esfuerzo.La trilogía del Baztán en Booket: http://www.planetadelibros.com/libro-pack-trilogia-del-baztan/220899
El guardián invisible en cines: http://www.deaplaneta.com/es/el-guardian-invisible

Por curiosidad… ¿habías leído la trilogía o no sabías que existía?
Sabía que existía pero no la había leído. Yo soy de San Sebastián, y en el norte se ha leído muchísimo. Bueno, en todos los sitios. Creo que toda mi familia había leído los libros. A mi madre le había encantado y me llamó para decirme, “Marta, que he leído una novela que me ha encantado y con un personaje femenino maravilloso”. Ella sabe que yo siempre estoy buscando este tipo de personajes para ver si puedo mover el proyecto. Investigué un poco y me enteré de que lo había comprado el mismo productor de Millennium. Llamé a mi madre y le dije: “esto seguro que lo hacen en América, con actores de allí”. Y al final, el tipo decidió rodarla aquí. Lo que es la vida. Pero aunque me la había recomendado toda la familia, realmente, me leí antes el guion que las novelas.

¿Has hablado con Dolores Redondo o el cine es cine?
No hablé con ella porque en el guion estaba muy claro el personaje y en el momento de rodar el jefe es el director. Fernando tenía muy claro que quería respetar la esencia de la novela, pero lo que pasa es que el literario y el cinematográfico son lenguajes distintos. En una novela, todo tiene mucho detalle y una película puede durar un máximo de dos horas, así que el guion es la misma historia sintetizada, mantiene la esencia.

El lenguaje cinematográfico también permite que lo que en la novela son descripciones de los paisajes, en la película sea una fotografía impresionante…
Sí, y además ahí Fernando ha sido muy inteligente. Él es consciente de que el bosque es un personaje de la película y él ha hecho mucho hincapié en eso, en mostrarnos la atmósfera que describe la novela. Ese ambiente oscuro, lleno de niebla es el que en realidad genera la mitología que aparece en la película.

“Amaia tiene que ser fuerte y demostrar una gran entereza y profesionalidad en todo momento. Y también tiene una fragilidad muy profunda, provocada por un pasado muy duro”

Los investigadores y las investigadoras de la novela y el cine negro tienen siempre un pasado terrible. Has vivido nueve semanas con ese peso psicológico. ¿Cómo es ser Amaia Salazar?
Me resultó un personaje interesante por eso. Tiene una gran fortaleza, es una mujer que en el trabajo se enfrenta a asesinos, a situaciones muy oscura… Amaia tiene que ser fuerte y demostrar una gran entereza y profesionalidad en todo momento. Y también tiene una fragilidad muy profunda, provocada por un pasado muy duro. No lo quiero desvelar. Tiene una herida muy profunda que se vuelve a abrir. Este caso la obliga a volver a esos recuerdos, a los mismos lugares, lo que le genera unos cortocircuitos muy fuertes que interfieren en su trabajo. Ella es muy profesional y no soporta verse invadida por esos recuerdos que se hacen muy presentes.

Desde el punto de vista racional… ¿pensaste que Amaia Salazar era, de momento, la protagonista de una trilogía?
El proyecto está planteado como una trilogía y el que se hagan la segunda y la tercera novela dependerá del éxito de la primera película. Es una película independiente, que empieza y acaba, aunque quedan cosas abiertas por si pudiéramos rodar la trilogía, que es lo que todos deseamos.

Amaia está enganchada al Baztán, ya no por obligación, sino como por maldición. Tú de alguna forma has vuelto a casa para interpretarla. ¿Reconoces su mundo? ¿Los mitos?
En el norte hay cosas muy comunes, hay días grises, días oscuros, días de lluvia… yo soy de San Sebastián, de una ciudad que es muy diferente de las localidades cercanas al valle. Son lugares, por su ambiente y climatología, muy propicios para generar ese tipo de mitologías. Pero es que además, el norte es muy religioso y sin embargo, conviven sin mayores problemas mitologías y religión. Esto es algo del norte, en general, las mitologías gallegas son muy conocidas, por ejemplo. El clima y la atmósfera invitan a crear todo tipo de seres entre las tinieblas.

En la novela el lector entra al trapo por el poder de abstracción que ejerce la literatura. ¿Crees que vamos a entrar en ese mundo mitológico? ¿Tú entraste mientras rodabas?
Fernando ha sido muy inteligente. Todo eso aparece, no de una manera explícita, que es lo que puede echar para atrás. El espectador entrará al trapo porque está muy bien contado, se diluye con el lugar, forma parte de la atmósfera. No fue algo que chirriara cuando hacíamos la película. Suma. Esa mitología es fundamental en la novela. Tenía que serlo en la película.

“Hemos rodado en sitios espectaculares del Valle del Baztán, pero si yo soy una espectadora que no sabe dónde está ambientada la historia, y me dicen que está en no sé dónde de Canadá, yo me lo creo”

Hemos hablado de tu personaje, del paisaje local, de mitos únicos… pero lo que vemos, bien podría ser un pueblo al norte de Estocolmo. ¿Es una película extrañamente universal?
Yo creo que sí. Sí, es curioso. El propietario de los derechos quiso rodar aquí, porque la historia está vinculada a un lugar muy concreto. Hemos rodado en sitios espectaculares del Valle del Baztán, pero si yo soy una espectadora que no sabe dónde está ambientada la historia, y me dicen que está en no sé dónde de Canadá, yo me lo creo. Es un gran acierto de Fernando.

¿Hay esa parte social habitual en el cine negro europeo en esta película?
No es una película con una reivindicación social o política como pueden tener otras películas del género en Europa. Pero tiene una historia profunda de familia. A mí me acerca más a películas como El silencio de los corderos.

Hay reivindicación de la mujer, ¿no?
Sí. La autora es una mujer, el personaje a través del cual entendemos la historia es una mujer, y las mujeres son muy importantes en la trama. El conflicto del pasado tiene que ver con la figura materna, el del presente con la figura de las hermanas, la que sostiene a Amaia es su tía… la verdad es que sí, hay un mundo femenino muy interesante.

La industria española está metida en un proceso muy ambicioso. Ahora conviven nuestras películas de autor e independientes con grandes superproducciones con gran calado internacional. ¿Cómo vive este proceso una actriz?
En realidad la industria ha evolucionado siempre. En España siempre hemos tenido grandes creadores. Por ejemplo, se mira con recelo la época del destape y en ese momento, en el circuito internacional estaban Buñuel, Berlanga, Mario Camus, Manuel Gutiérrez Aragón… Hay gente joven que se atreve con géneros con los que nunca nos habíamos lanzado. Maíllo se atrevió con EVA, que es una película futurista, con la robótica como eje, está Amenábar, que rueda Los otros, y Juan Antonio Bayona que se atreve con una película muy grande como Lo imposible, con la que llega a todo el mundo. Tenemos gente con mucho talento y con miras muy amplias. Eso es muy bueno. Y ahora las televisiones se han metido a la producción de películas, y esto genera un cambio también. Es un gusto ver que la industria en la que trabajas aprende a crecer sin complejos.




Enlace directo a la entrevista ExPERPENTO febrero-marzo de 2017:
http://issuu.com/experpento/docs/experpento_febreromarzo2017/12?e=2897458/44136330

Lee la entrevista en el ExPERPENTO Febrero-Marzo 2017: