Migrain Square: el indie iraní existe


Entrevista de Reyes Muñoz
Fotografías cortesía Promociones sin Fronteras

Vienen de Teherán a Madrid, al Teatro Circo Price, para participar en la Noche Indie Pop Internacional, el 18 de julio, dentro del programa de Los Veranos de la Villa 2013. Se trata de una velada muy especial, en la que Migrain Sq se reunirá con la banda británica Fanfarlo y con los catalanes Ruidoblanco (http://experpento.com/ruidoblanco-descubre-a-el-hombre-que-habita-el-mundo/).

Estupefactos por su procedencia, para preparar esta entrevista tuvimos que luchar con las más de mil preguntas en torno a la escena independiente de un país en el que ni siquiera habíamos considerado la posibilidad de que algo así existiera. En algún momento tuvimos que olvidarnos de Irán para centrarnos en su música, que irrumpe ahora en nuestro panorama con total solvencia. La singularidad en su ADN hizo que aún valoráramos más su trabajo… y para valorar su trabajo escuchamos por obligación el disco, una vez, dos veces, tres veces… y a la sexta, lo aceptamos… Madame Butercry ya aleteaba en la redacción por puro vicio.

Aquí tenéis nuestra entrevista con Migrain Sq, a medio camino entre la curiosidad y la satisfacción de haber dado con un gran disco. Si nos consideráis condescendientes, es que no habéis escuchado el disco. Lo solucionamos con un click… aquí está: https://soundcloud.com/migrain

Madame Buttercry es el primer disco iraní que he escuchado en mi vida. Es una sorpresa. Suena muy occidental, pero tiene algo muy difícil de definir, que nos traslada de alguna forma a oriente. ¿Sois conscientes de la fusión?
La verdad es que nos fijamos en esto hasta de que los europeos empezasteis a mencionarlo. Cuando estábamos trabajando, nunca quisimos sonar ni occidentales ni orientales, no intentamos ser exóticos, ni siquiera nos plantemos de donde éramos. Jamás nos planteamos el camino que nuestro sonido debía seguir, simplemente hicimos las cosas tal y como las hemos sentido. Por tanto, pensamos que es lógico cuando escuchamos que hay parte de ambos mundos en nuestra música. Pero por supuesto, lo que no nos gustaría es que se definiera nada como puramente occidental u oriental, a partes iguales. No tendría sentido.

Sólo por vuestro origen, ya sois especiales. Probablemente nosotros aquí os vemos como una excepción, y no sé si esa percepción no es real. ¿Cuál es la situación de la música independiente en Irán?
Si hablamos de ser excepcionales en lo que se refiere a calidad, lo que podemos decir es que hay grandes músicos y bandas que trabajan en Irán y unos consiguen ser escuchados y otros jamás tienen la más mínima oportunidad. Aquí carecemos de escena, por así decirlo, por tanto no todo el mundo consigue ser escuchado. De esa forma, nosotros no podemos saber cómo somos de especiales, no podemos estar seguros de ello.

Es posible que aquí tengamos prejuicios en torno a la situación social y política de Irán, porque nos llegan mensajes muy duros a cerca de vuestra realidad a través de los medios. Con esa imagen, creo que es muy valiente por vuestra parte que Sara Bigadelí Shamloo sea la voz de Migrain Square. ¿La voz femenina liderando bandas es una excepción en la música iraní?
Actualmente en Irán hay un montón de vocalistas femeninas, pero no pueden presentarse en vivo o ser promocionadas. Ellas en la mayoría de las ocasiones, jamás son reconocidas. Pero algunos, como nosotros, han encontrado otros caminos.

¿Hay una historia detrás del nombre del grupo?
Hay una historia, desde luego. Pero nos encanta que desde el principio, la gente haya tenido muchas opiniones sobre el nombre de la banda, hemos percibido que significa cosas distintas para personas diferentes. En realidad hemos comenzado a disfrutar de esto, y hemos decidido no hablar de la idea original de modo que podamos seguir escuchándolo todo.

¿Cuales son vuestras fuentes de inspiración? Madame Buttercry se siente como el disco de una banda con un montón de experiencia en clubes, con mucha carretera a las espaldas…
En Irán no tenemos un sistema de clubes, pero si hablamos sobre la indagación en la música, creo que los caminos han sido los mismos que en cualquier otro lugar. Hay discos publicados en Irán y podemos buscarlos en las tiendas y conseguimos el resto a través de internet y las tiendas digitales. Por tanto, más o menos, hemos accedido a todo ello desde el momento en el que tuvimos una conexión a Internet. Antes era distinto, claro. De cualquier manera, nosotros escuchamos todo aquello que creemos que merece la pena ser escuchado. Y sobre las cosas que nos inspiran, para hablar en general, y sin meternos en cosas muy detalladas, te diré que nos inspira un artista, una pintura, los desafíos de la vida, la sociedad… en realidad todo puede ser una inspiración.

Leyendo sobre el disco pensé que me iba a encontrar algo muy radical en lo que se refiere a la música electrónica o los sonidos new age… y sin embargo, tras escucharlo creo que juega con todas esas herramientas para ofrecer sonidos que navegan en el jazz, el soul… incluso el chanson française o el cabaret… ¿Cómo definís vosotros Madame Buttercry?
Nosotros creemos también que este es un álbum de multigénero, y en realidad no trabajamos para que así fuera, ni tampoco para que fuera algo específico. Que así sea se debe a que quisimos investigar cosas diferentes, para ir ganando en experiencia. Y de todo ello surgió un disco multigénero. Por ejemplo, comenzamos a trabajar en nuevos sonidos en el momento en el que la cantante entró en la banda, y desde luego, también la lírica jugó un enorme papel. Además, tampoco éramos fanáticos de algo específico, y nos sentimos libres de probar y añadir pedazos de cada una de esas experiencias.

Habladnos de la producción… porque creo que este es uno de los discos más conseguidos de los que he escuchado el último año… es asombrosamente elegante.
¡Gracias por el cumplido! Lástima no poder ser más específicos con esta pregunta, porque cuando hablamos de producción en general, podemos empezar a hablar y no terminar nunca. Lo que nosotros podemos decir brevemente, desde la perspectiva de la producción, es que tenemos nuestro propio estudio, y nosotros mismos grabamos todo, montamos todo, componemos todo, mezclamos todo…

Creo que empezasteis adaptando clásicos del rock y en el momento en el que considerasteis la posibilidad de grabar un disco distéis un giro total… Cuáles fueron las influencias para dar un cambio así en vuestra evolución?
Esto que mencionas tiene que ver con la historia de la banda. Podemos decir que la tendencia rock estuvo en la banda hasta 2002, cuando Migrain era algo muy distinto. Esa era se acabó. La banda de hoy nunca fue pensada para ser una banda roquera. Y tampoco sabemos en qué momento específico tuvo lugar el cambio. Antes de Madame Buttercry grabamos Polish Chair. Si lo escuchas descubrirás que también está en un mundo distinto, y que tampoco es rock. Pero nuestra influencia siempre ha sido la música clásica contemporánea, porque tocamos instrumentos clásicos… También el minimalismo ha estado presente siempre en nuestro trabajo.

Madame Buttercry se compone de siete canciones tan intensas y tan potentes que nos hace creer que es una selección drástica entre más de 100 canciones, que ahí habéis puesto lo mejor de lo mejor. ¿En realidad hay un trabajo exhaustivo de descarte o solo lo parece?
Básicamente, el álbum se compone de siete canciones que fueron compuestas y diseñadas para ese álbum al mismo tiempo que estábamos grabando el álbum. Ninguna existía antes de la grabación, pero de todos modos, gracias de nuevo por el cumplido.

Más información en https://www.facebook.com/migrain2

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