Monstruos


Colaboración de John Wayne Cleaver

Hay un asesino en serie en la zona. Me planteo qué le lleva a matar, estoy casi seguro de que es por impulso; lo he visto, ataca como un animal hambriento. Nunca habría sospechado de él, vive entre nosotros.

La primera debilidad de todo asesino es el miedo a ser descubierto, ahora sé quién es. Cada vez tarda más en matar, como si lo odiara o no soportase tener que hacerlo hasta que ya no puede esperar más. Lo necesita. Voy a esperar con él y, cuando esté a punto de matar, se lo impediré.

A falta de otra palabra mejor, lo llamo demonio. Nadie más que yo puede detenerlo, a pesar de que deje salir al monstruo que vive en mí. Tantos años de normas, de control, y le he abierto la puerta de par en par. La oscuridad lo ocupa todo. No es la primera vez, ya se había escapado antes: amenacé a mi madre y me sentí poderoso ante su miedo.

Enfrentarme y matar al demonio, al asesino, significa cederle el control a mis instintos más oscuros. El monstruo que llevo dentro se ríe a carcajadas mientras lucho por no ceder, se remueve y me provoca.

De momento, lo tengo controlado, he construido un muro, una pared bien resistente para mantenerlo a raya. Suele arañar los cimientos y está intranquilo. El monstruo me susurra, me suplica que salga, que mate.

Solamente las palabras del doctor Neblin, mi terapeuta, me devuelven el raciocinio: «No eres un demonio. No eres un monstruo. Eres una buena persona».

Ahora estoy solo y nadie más conoce la verdad. ¿Crees que podré controlar al monstruo? Te lo cuento todo en mi blog. No olvides que en las librerías encontrarás los dos primeros libros de la trilogía John Wayne Cleaver: No soy un serial killer y Mr. Monster. ¡Atrévete a leerme!

Lo que no debes saber de mí:
http://www.johnwaynecleaver.com/blog/

La colaboración de John en la revista:

Anterior Hola a todo el mundo, no hay luz sin sombras
Siguiente ESMADECO, una escuela con diseño