Entrevista de Elena Echave
Imágenes cortesía de Promociones sin fronteras

Que Granada sea una de las grandes cunas de la música independiente de este país es un caso digno de estudio. Ahora es el momento de Niños Mutantes y pese a que el álbum que están presentando desde marzo se titule Náufragos, ellos han llegado a lugar firme. Tras más de dieciséis años de lucha, están en la isla en la que querían estar, la tierra deseada. Pop sólido con cientos de matices que arrastran al oyente por una marejada agridulce, que anima a seguir luchando por uno mismo. Juan Alberto Martínez, alma y voz del grupo, nos habló del paso del tiempo, el sentido de los nuevos temas y de lo que hay detrás de Niños Mutantes, mientras viajaba hacia Madrid con Miguel Haro (bajista), Andrés López (guitarra) y Nani Castañeda (batería) en su furgoneta.

¿Nunca os cansáis del ritmo frenético que supone sacar disco cada dos años?
A veces sí se resiente el cuerpo, ya no somos tan jóvenes. Si sacamos un disco cada dos años no es por ninguna imposición es porque nos lo pide el cuerpo, así que sarna con gusto no duele.

¿Alguna vez os habéis bloqueado a la hora de crear nuevas canciones con tan poco tiempo de reposo entre un material y otro?
Siempre te da la impresión de que las canciones no funcionan y te sientes muy inseguro. Eso es un proceso que ya conocemos y esta vez, el bloqueo quizás haya sido el más grande que hemos tenido nunca, porque el disco anterior tuvo mucha repercusión y nosotros mismos nos quedamos encantados con él. Teníamos miedo de no estar a la altura después de Las noches de insomnio.

¿Creéis que habéis conseguido superar esa barrera con Náufragos?
Nosotros sí, ya veremos dónde lo pone el tiempo. Por ejemplo, hay una web que ha hecho una encuesta preguntado cuál era el disco nuestro que más le gustaba a la gente y los que estaban arriba eran los tres últimos. Esto para nosotros es un gustazo, puesto que significa que no nos quedamos estancados en el pasado.

SOBRE NÁUFRAGOS…
“En este disco hablamos de náufragos, porque estamos hablando de supervivientes. No queremos hablar de los que se han ahogado, sino del que se agarra a una tabla y sigue adelante. Nosotros somos los náufragos que por lo menos intentan llegar a tierra”

En Náufragos está muy presente la palabra “miedo”, ¿qué significado o valor tiene para Niños Mutantes este término?
El miedo está presente en la vida de todo el mundo y es un mecanismo de defensa necesario. Si no tuviéramos miedo seríamos idiotas y nos tiraríamos de un décimo piso o nos enfrentaríamos a tíos de 200 kilos de puro músculo, pero el exceso de miedo te paraliza, te bloquea y te corta las alas.

El hilo conductor de Náufragos, de primeras parece catastrofista y luego está lleno de fuerza y anima a luchar ¿Qué mensaje queréis que sobresalga teniendo en cuenta el contexto actual en el que nos encontramos?
Nosotros en este disco nos dejamos influir por todo lo que nos rodea, el momento que nos ha tocado vivir y por las cosas más pequeñas que pasan en nuestras vidas, pero que a nosotros no nos afectan tanto como la crisis en general. Todos estos sentimientos están en las canciones, lo que pasa es que no hemos querido dejarnos llevar por el derrotismo y hacer un disco amargo, triste o de cortarse las venas. Nos apetecía no mirar a otro lado y afrontar esa realidad buscando luz. Y la verdad es que hay una especie de denominador común, que aunque las cosas estén difíciles lo que hay que pensar es que se abren nuevas etapas y llega la oportunidad de empezar de cero, como dice una de las canciones. Bueno, además creo que son etapas en las que se puede renacer social y personalmente.

Revolotean diferentes tonos y mensajes. El comienzo es más duro y expone más la situación actual. ¿Cómo configurasteis el sentido de cada canción en el álbum?
Todo es mucho más casual, porque tal y como lo estamos hablando parece que es un disco conceptual. Las canciones nacieron cada una por su cuenta y con temas que nosotros pensamos que iban a ser muy diferentes. Fue al verlas reunidas y al pensar en un nombre para el disco que nos dimos cuenta de que existe ese hilo conductor. No era el plan hablar de naufragios y aledaños.

LAS NOCHES DE INSOMNIO
“…estábamos inspirados, esas canciones nos gustaban y luego a la gente les gustaron mucho. Las letras eran muy intensas y los mensajes eran muy claros, quizás más directos que lo que habían sido nunca. Esos factores pudieron llegar más a la gente y la música tenía mucho nervio, estábamos con la formación con Andrés totalmente afianzado, muy cómodos y muy seguros de tocar los unos junto a los otros. Seguramente superamos muchos prejuicios con ese álbum, pero nunca sabes por qué das con la tecla y está claro que con Las noches de insomnio la dimos”

La canción más rupturista del álbum es “Muerte de un ampli”, más sucia, bailonga y carne de festival, ¿qué sentido tiene en el discurso de Náufragos?
Siempre hemos procurado que en los discos haya alguna gamberrada. Por ejemplo, en El sol de invierno (2002), “Sigue la luz” era en plan techno. Como oyentes nos gustan los grupos que tienen diferentes papeles y nosotros intentamos hacerlo. “Muerte de un ampli” es muy ruidista y es que es fruto de una improvisación. La habíamos dejado reservada para jugar a improvisar y grabar lo que suene. De hecho, nos habíamos olvidado de su existencia y cuando terminamos las mezclas de todos los temas, nos acordamos de que teníamos grabada esta improvisación. Nos gustó y quisimos que se quedara en el álbum.

Este sonido se identifica más con El Columpio Asesino que con vosotros…
El Columpio Asesino y nosotros, aunque ahora no tenemos nada que ver, venimos de las mismas raíces. Raíces que son los Pixies, ellos en una lectura por un lado y nosotros por otro. Aquí sí es verdad que quizás nos aproximamos más a la que ellos hacen, más gamberra y más ruidista. A nosotros nos encanta El Columpio Asesino, no nos hemos inspirado en ellos, pero si lo hubiéramos hecho, perfecto.

Hace poco dijisteis que sin el Hey de Pixies vosotros no tendríais un grupo ¿Hasta que punto están presentes esas influencias en vuestras canciones?
Si siguiéramos tocando ahora como en nuestro primer álbum las influencias nos determinarían como grupo. Pero sería triste, algo parecido a que te guste la música y escuchar solo los discos que se hacían al principio. Los Pixies están en nuestro ADN como músicos. Empezamos por ahí pero nos gusta oír música, por lo que van entrando cosas nuevas que se filtran en nuestras canciones.

Las referencias a los western y a Ennio Morricone fueron vuestro gran salto en Las noches de insomnio (2010) ¿existe una continuación premeditada?
Totalmente. Tenemos un filón en el que nos sentimos muy cómodos. Nos apetecía mucho seguir metiendo alguna trompeta de Jimmy García (Eskorzo), presente en los discos anteriores. También tiene que ver con la música surf de guitarras, que es algo que oíamos hace veinte años. Nos encanta la música de The Shadows, la música instrumental, ese tipo de arreglos…

Incorporáis sintetizadores, percusión y ukelele, ¿qué os ha llevado a esto?
La regla básica es disfrutar y no aburrirnos. A Andrés le regalaron un ukelele, empezó a tontear con él. A mí me dio envidia y me compré otro. Si te soy sincero, con los sintetizadores pasó lo mismo, nos compramos uno, empezamos a hacernos a él y lo introdujimos en la mitad de las canciones. Lo que sí que fue diferente fue con las percusiones, no nos compramos ninguna pandereta nueva. Uno está tocando la guitarra y otro empieza a sacar percusión y todo surge como un juego.

¿No os preocupa salir de gira cuando cada vez hay salas más vacías?
Nos preocupa, pero afortunadamente nosotros tenemos más público que nunca en los conciertos. Aun así, si somos conscientes de que corren tiempos complicados. Lo primero que se suprime son los gastos en ocio. Por otra parte, la gente a la que le gusta la música siempre ha destinado una parte de su bolsillo a esto y el que antes se lo gastaba en discos, ahora lo gasta en conciertos. Aparte de la diversificación de la oferta, yo últimamente estoy disfrutando muchísimo viendo conciertos en casa, en el mismo YouTube, conciertos de una calidad brutal y viendo primeros planos, etc. Todo influye, pero no pienso que estemos en un momento de crisis de la música en directo, más bien todo lo contrario.

¿De dónde sale la iniciativa de calcular la huella de carbono emitida en la gira?
Es una propuesta de un fan que trabaja en temas medioambientales. Se trata de medir el CO2 que estamos metiendo en la atmósfera y compensarlo luego plantando árboles, cuando acabemos la gira. No lleva ningún trabajo y así aportamos algún granito de arena en sensibilizar con estos temas. Más cosas de ese tipo salen gracias a gente que nos sigue, otras propuestas que no tienen nada que ver con el medio ambiente, pero son ideas de los fans que nosotros recogemos encantados.

En estos primeros conciertos, ¿habéis introducido alguna diferencia con respecto a giras anteriores?
Hemos cambiado mucho nuestra actitud con respecto al directo. Cada vez comprendemos más que un concierto no puede ser solamente reproducir una canción detrás de otra. Hay que buscar una comunicación más grande con el público. Nos está costando horrores encajar tantos discos, condensarlos y hacer un concierto en el que nosotros estemos a gusto. Es imposible, siempre va a haber alguien que se cabree con la elección de las canciones. Ahora mismo nos tenemos que guiar por nuestro instinto y nos apetece mucho tocar los últimos discos, ahí es donde entra la discusión, sin duda.

Más info en http://www.nmutantes.com/

Esta entrevista ha sido portada en el número de abril-mayo de 2012 de ExPERPENTO: