Firma de Oscar M. Prieto
Foto de Rafa R. Palacio

Sin duda es de uno de esos fenómenos extraordinarios que aunque tengan una explicación lógica y científica son mucho más gratificantes de comprender como anomalías, milagros o conjuros. Sea como sea la noche no fue capaz de alcanzar al día. Yo veía cómo lo perseguía con sus garras chorreando sobras y estrellas pero el día, con el sol desbocado, era más rápido, más rápido, más luz:

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Corre, corre, corre, corre, corre !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Hasta que miró atrás y… la vio tan cerca que comenzó a atardecer. Fue un atardecer en franjas de azul sólido, amarillo y naranjas puros.

Se hizo de noche pero el tiempo aún no se había recuperado del susto y toda la noche saltando de una hora a otra, sin ningún concierto: las 3 am, las 10 pm, las 14 pm, las 9 am…

Ni siquiera tiene seguro si hoy comienza el otoño o la primavera.

Ya veremos.

Cansado de vagar en este tiempo vagabundo que no era un sueño, me levanté y me fui a la ducha. Me pareció que el agua escapaba por el desagüe girando en sentido contrario, me agaché a observarlo con detenimiento y…

… No sé si he sido yo el que ha encogido o el desagüe quien se ha agigantado, pero el caso es que giro con el agua por una tubería que no sé dónde desembocará.

¡Giro!
¡Desciendo!
¡No tengo miedo!

En ExPERPENTO impreso Marzo/Abril de 2016:

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