El viernes 31 de agosto se estrenaba Ricki, un film en el que Meryl Streep interpreta a una roquera que en su día lo dejó todo para conquistar el mundo y vive sumergida en un mar de remordimientos. Hasta que su hija –interpretada por Mamie Gummer, hija de la actriz en la vida real– la necesita.

Id a verla en versión original. Nosotros decidimos hacerlo tras ver el tráiler doblado con una voz en la protagonista que no nos sonaba a Meryl Streep. Esta intuición fue un acierto, porque más allá de las costumbres de nuestros oidos, la voz de la actriz es un personaje más del film.

Id a verla. Primero. La historia es muy bonita. Segundo, el casting es perfecto. Tercero, nada chirría, a pesar de que tras leer el dossier, temíamos sufrir una desilusión. Porque habían sido muchos los recordatorios que habíamos recibido a lo largo del verano que nos anunciaban el estreno de Ricki y prometían una historia de calado. Pero no solo no decepciona, sino que entusiasma. Va más allá de los argumentos de venta “Meryl Streep canta muy bien” o “Meryl Streep como nunca antes la has visto” o “Meryl Streep toca la guitarra” o “Meryl Streep con su hija”. Da la sensación de que la actriz en su rutina tiene una doble vida que se turna entre la respetable señora de Hollywood que gana muchos premios Oscar, y la roquera con pulseras que toca la guitarra y canta en un antro del este de Los Ángeles. Resulta creíble en actuaciones grabadas en directo y a capón. Y también en su papel de madre desastre que deja al padre con sus hijos por triunfar en la música. Pero hay más. En la mayoría de las películas, son Meryl Streep y todos los demás. Esta no es la excepción, pero no porque se los coma, sino porque el guión así lo marca. Todos parecen haber recibido un traje a medida.

El sábado en el cine ocurrió algo raro: todo el mundo esperó a que se acabaran los créditos. Y en la salida, cuando nos encontramos para volvernos a separar de por vida, todos lucíamos una agradable sonrisa.

Aunque nos encantaría, no hemos hablado ni con Meryl Streep, ni con Jonathan Demme, director oscarizado por El silencio de los corderos, ni con Diablo Cody, guionista, también oscarizada, por Juno –y reconocida por Young adult–. En el dossier encontramos lo que sigue:

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“Ricki Rendazzo es indudablemente una Meryl Streep nunca antes vista”, dice el director: “Meryl ha aprovechado oportunidades increíbles de interpretación, dando vida a algunos personajes famosos o a la aterradora bruja en Into the Woods; últimamente está haciendo muchos personajes extremos. En esta película, Ricki tiene sus extremos, pero Meryl los interpreta de forma tan práctica, es una auténtica cantante y guitarrista; una mujer del siglo veintiuno de carne y hueso”.

“Todos tenemos que vivir con nuestros errores”, dice Meryl Streep. “Creo que es una mujer que desea que sus hijos la aprecien más, la entiendan –soporta el peso de ese remordimiento– pero ella se muestra muy realista con la situación. Ricki vive el momento, actúa sobre los impulsos que siente como imprescindibles para ella. Es un alivio interpretar a alguien que no actúa como todos piensan que debería ser. Su mensaje es: ‘No puedo evitar ser como soy’”.

Y Diablo Cody señala: “En verdad el personaje de Ricki fue inspirado por mi suegra. Terry es la cantante principal en una banda de rock de Jersey Shore llamada Silk and Steel”. “Terry es abuela de seis nietos y ahí sigue, cantando cada fin de semana, caminando sobre la barra, electrizando al público. El rock and roll es su vida, es probable que se haya topado con personas en su entorno que habrán pensado que era un tontería que una madre o abuela hiciera esas cosas; y a ella le importa un bledo. Me encanta esa faceta suya”.

Si vais a verla, esperamos vuestros comentarios.

Más información: http://www.sonypictures.com/movies/rickiandtheflash/