Un año más la franquicia de fútbol de Konami no falta a la cita con sus seguidores. ¿Podrá esta vez resarcirse del mal sabor de boca que nos dejo el año pasado?

Marshall.- Todo buen aficionado al fútbol no puede dejar de reconocer que Pro Evolution Soccer (PES) es una de las citas anuales más importantes con el deporte rey. Este título es el juego de fútbol por antonomasia desde hace años. Eso hasta que hace dos años dio el salto a la siguiente generación. Las nuevas plataformas supusieron un nuevo reto para el cual Konami sólo se pudo defender y luchar en aquellos aspectos que han hecho grande a esta saga, entre ellos la inmejorable jugabilidad que posee.

Pero hablamos ahora de la versión para Playstation 2, la vieja generación, aquella que se resiste a morir. Nos encontramos con un Pro Evolution que sigue muy de cerca la vieja fórmula que define el título, con algunas variaciones para no recaer en la monotonía; pese a que esta monotonía es el argumento al que muchos se agarran para denigrar este juego, ¿acaso el fútbol no ha sido siempre lo mismo?

A nivel gráfico el juego sigue prácticamente igual, la misma iluminación en los estadios y casi los mismos modelos de jugadores. El cambio más significativo lo veremos a nivel interfaz y de menús que han cambiado su aspecto a unos diseños más actuales. En lo que se refiere a control y jugabilidad vemos algunas modificaciones sobre la base del motor que se viene usando desde PES 5 en el cual se ha aumentado el contacto físico entre los jugadores y el regate se vuelve algo más escurridizo dándose algunas situaciones de confusión. Otro aspecto, tal vez molesto, es la gestión de jugadores a la hora de los cambios durante el partido, los cuales o no se llegan a realizar nunca o los hace mal. La gestión de estrategia da a veces cómo resultado la confusión de los jugadores; así mismo, para esta edición el control automático del portero adquiere mayor protagonismo, restándonos iniciativa a la hora de decidir cuándo a de salir o cuándo a de aguantar el tipo en la puerta.

Pero lo que tal vez ha suscitado polémica en esta edición es la falta de licencias de algunos de los equipos de las ligas Europeas, que venía siendo uno de sus atractivos. Konami sólo ha conseguido licencias para aquellos equipos que estén dentro de la Chanpions League, dejando fuera de juego a equipos como el Atlético de Madrid o el Liverpool.

Como detalle y para darle un toque de color el juego incluye el modo «Se una leyenda» que viene incluido en las versiones de XBOX360 y PS3. Este modo nos permitirá iniciar la carrera deportiva de un jugador desde su adolescencia hasta su madurez como futbolista. Podremos crear al jugador e ir siguiendo su evolución en el mundo del fútbol dándole a PES más profundidad, algo que ya venía haciéndose en algunos juegos de fútbol de origen japonés y que rayaban el juego deportivo-aventura.

Pese a todo, lo bueno y lo malo, PES continúa siendo el juego de fútbol de referencia y mantiene casi todo lo que lo ha hecho grande a lo largo de todos estos años. Mantiene inalte-rable su gran jugabilidad y su buen control del balón, convirtiéndolo en la mejor opción de fútbol por el momento en Playstation 2.