El alegórico título de Capcom, buque insignia y exponente por derecho propio del género de terror vuelve… dándolo todo, menos miedo.  Se ha hecho esperar, cinco años nada menos. Cada vez que la compañía mostraba un avance se liaba: bien por la espectacularidad o por su polémico trasfondo que rodea a la saga.

MARSHALL.- El eje es el mismo: la manipulación genética y/o bacteriológica y sus consecuencias. La saga se aleja del terror y se entrega a la acción pura, a la aventura en tercera persona. Las cinemáticas le otorgan un punto hollywodiense sin precedentes, revestido por una banda sonora potente. La pifia el control, que es de la generación pasada.

Capcom ha dado un giro radical a la historia y al estilo de juego, algo que pocos se atreven a hacer. Creo que han acertado porque esta secuela es de lo mejorcito que ha caído en las consolas de nueva generación. Verdad de la buena.