Texto de Raquel Carrillo

Con la que está cayendo da gusto encontrarse con gente que apuesta por la cultura y el arte en este país. Hace falta mucho coraje, ganas y sobre todo, ilusión. Algo que a Javier Enguix y Ángel Acero se ve de lejos que les sobra.

Así que Lavapiés ya tiene una nueva sala de teatro que apuesta por las obras alternativas y off de la capital. Además, el espacio escénico rompe con las formas tradicionales: varias salas acogedoras, sin escenario, dan cabida a las propuestas más ingeniosas. El público también se puede ir moviendo de sala en sala, depende de la propuesta. Los diferentes espacios que alberga se adaptan a la obra, y no al revés. ¡Fuera encorsetamientos teatrales!

Qué bien que, a pesar de la crisis, estemos viviendo esta eclosión de nuevas formas teatrales. Lo hemos visto también con La Casa de la Portera, La Pensión de las Pulgas o con Microteatro…qué vivan las nuevas propuestas escénicas! Es que donde hay creatividad, no hay crisis que valga…

La programación de “La Puerta de al Lado”, ubicada en la Calle Olivar 13, gira en torno a tres ciclos:

  • Estreno exclusivo: Estrenos absolutos, como su propio nombre indica. Actualmente: Una historia del zoo, basada en los textos de Edward Albee The Zoo Story y At home at the zoo.
  • Me suenas: Serán obras que ya se han estrenado en otras salas, pero que por su calidad escénica merecen la pena volver a ser representadas. Es el caso de Desnudas, tres actrices que le cantan a la vida, dirigidas por Alberto Velasco.
  • De lo que nadie habla: Ciclo en el que se da cabida a jóvenes creadores, desconocidos, a los que nadie ha dado todavía una oportunidad. Actualmente: La cabeza de Blanche, una interpretación libre de Un tranvía llamado deseo, de Tenessee Williams, que propone una reconstrucción del mítico personaje de Blanche DuBois.

Más información en: http://lapuertadeallado.com/