Colaboración de John Wayne Cleaver

Voy a contarte algo sobre mí. No tengo una vida complicada, aunque a veces pienso que se parece un poco al argumento de una película mala.

Mi hermana Lauren se marchó de casa hace seis años, dos después que papá. Entonces sólo tenía dieciséis años. Yo era muy pequeño y nada cambió demasiado. Con el tiempo, Lauren regresó haciendo autostop desde quién sabe dónde y, muy arrepentida, le pidió trabajo a mamá. Ahora trabaja en la recepción de la funeraria. Por su forma de vestir, éste ha sido su mejor trabajo.

Margaret, mi tía, es la goma aislante que evita que la familia tenga un cortocircuito. Todos nos llevamos bastante bien con ella. Mi madre y ella son gemelas. Tendrán unos cuarenta años, el pelo negro y los ojos verdes.

Tengo quince años, todavía voy al instituto, es viejo y se cae a pedazos, como el resto del pueblo. Al menos una tercera parte de los estudiantes viene de granjas y municipios cercanos. A veces pienso que parecemos un pueblo fantasma.

Max es el chico con el que suelo juntarme, en realidad, no me cae muy bien, aunque ése es uno de mis rasgos más sociales, porque la verdad es que no le cae bien a nadie. Es bajo, un poco gordo, lleva gafas y un inhalador a todas partes. Por si eso fuera poco, es desagradable y habla demasiado alto.

Forma parte de mi plan para no llamar la atención: por separado somos un chaval que habla solo y otro chaval raro que nunca habla con nadie; pero juntos somos un par de rarunos que aparentamos ser normales.

Lo que no debes saber de mí:
http://www.johnwaynecleaver.com/blog/

La colaboración de John en la revista: