Colaboración de John Wayne Cleaver

A veces desearía ser normal. Hay algunas rarezas en mi comportamiento que no puedo controlar. Gente muy normal ha cometido atrocidades y nadie había notado nada fuera de lo común. A los raros ya nos tienen vigilados, vamos al psicólogo, nos miran con recelo; pero esa gente que no destaca es la más peligrosa.

Con el doctor Neblin, mi terapeuta, hablamos de un montón de cosas, como por ejemplo de que mi padre se fuera, del aspecto que tienen los cadáveres y de lo bonito que es el fuego, pero más que nada hablamos de asesinos en serie. Mi tema favorito.

Sigo unas normas muy estrictas para asegurarme de no hacer nada malo. Sé cuando alguien hace algo que no debe, por ese motivo sé que no voy por el buen camino, que si me dejo ir pueden pasar cosas terribles. Por ejemplo, si tengo ganas de hacerle daño a alguien, le hago un cumplido.

Los asesinos en serie suelen ser esclavos de sus compulsiones. Matan porque tienen que hacerlo y no pueden evitarlo. No quiero llegar a ese punto, así que me pongo normas relacionadas con cosas más pequeñas, con la intención de alejarme tanto como pueda de actos más importantes.

También tengo normas sobre los animales, porque de pequeño descubrí que me gustaba demasiado torturarlos. Las normas son necesarias. Poseo tres rasgos que comparten el noventa y cinco por ciento de los asesinos en serie: enuresis nocturna, piromanía y crueldad con los animales.

Una vez el doctor Neblin me dijo que tener estas normas y respetarlas con tanto cuidado dice mucho de mí, que soy una buena persona.

Lo que no debes saber de mí:
http://www.johnwaynecleaver.com/blog/

La colaboración de John en la revista: