Entrevista de BiPaul
Foto cortesía de Dramakuin ©

Susana es una de esas personas populares en Madrid. Desde muy jovencita, la explosión del teatro en Madrid y su vocación de actriz se unieron. Ya no hubo marcha atrás. Es una emprendedora en el mundo de la cultura, con lo que esto supone. Trabajar, luchar, no descansar, sufrir y al final de la jornada, mirar atrás con la satisfacción de haberlo conseguido. Tiene tres proyectos en marcha. Es la creadora de las fiestas Viva Las Vegas Club de la Sala Maravillas, da cursos de Burlesque y junto a Reverendo, celebra bodas al estilo de Las Vegas. Y no descarta inventar nuevas propuestas.

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Las propuestas de DRAMAKUIN

Talleres de Burlesque: «Actualmente son talleres que se realizan de forma individual y personalizada o para grupos que ya vengan hechos. Trabajamos con esas herramientas que nos ayudan a potenciar nuestra sensualidad, elegancia, picardía y poder de seducción, siempre desde el juego, el sentido del humor y la puesta en escena».

Viva Las Vegas Club: «Son fiestas donde los dj’s pinchan rock y música retro muy divertida y bailable. Se pueden ver shows de auténtico Burlesque y Variedades. Son fiestas que realizamos de manera itinerante, a la vez que mantenemos una base de forma estable en alguna sala. Estamos el primer y tercer viernes de cada mes en la Sala Maravillas».

Bodas al estilo Las Vegas: Oficiadas por el Reverendo, el único representante de La Iglesia de Elvis en España, no tienen validez jurídica, pero sí sentimental. «Por lo general son las propias parejas las que nos solicitan para realizar su ceremonia en la fecha y lugar que ellos mismos elijen y allí vamos con todo el equipo. En otros casos, nos instalamos en algún local y allí celebramos bodas exprés para las parejas apuntadas o que tengan un impulso repentino».

“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un solo día”. ¿Te sientes identificada con esta cita de Confucio?
Entiendo el sentido de la frase, pero no me siento identificada. Cuando trabajas en lo que te gusta, el esfuerzo que inviertes para sacarlo adelante es superior. Yo no me quejo, pero reconozco que el precio que hay que pagar por vivir de lo que te gusta es alto.

Emprender en el sector cultural es muy complicado. ¿Por qué te decidiste a lanzarte, no con un proyecto, sino con tres?
Entré en el mundo del espectáculo muy jovencita. Es mi medio natural, y más que una decisión, ha sido un proceso que me ha llevado de manera instintiva e intuitiva a abrirme camino en el sector que me gusta, donde puedo desarrollar mi creatividad y me siento cómoda. Los proyectos han ido surgiendo poco a poco, algunos han fraguado, otros no y otros han durado mucho tiempo hasta que he sentido que llegaba el momento de pasar página para dejar hueco a otras oportunidades.

Se te conoce como Dramakuin y eres actriz. ¿En algún momento te has arrepentido de buscar tu camino?
Me aparté del mundo de la interpretación porque mis propias inquietudes me empujaron a investigar y trabajar desde el lado de la producción, organización y realización, restando tiempo y energía a mi faceta como actriz. Ha sido un proceso natural y ha dado buenos frutos, pero lo que llevas dentro lucha por hacerse oír y precisamente ha llegado el momento de volver a dar voz a la Susana Guerrero, actriz. Estoy en ello y estoy muy contenta.

Todo parece extremadamente divertido… ¿Se puede perder la perspectiva empresarial y trabajar por amor al arte?
Nuestro leitmotiv es que el público se divierta y se olvide del tormento de la vida real. Intentamos que nuestros trabajos se conviertan en toda una experiencia para quien se acerca a conocerlos. Cuando visitamos Las Vegas nos impresionó la facilidad que hay allí para vivir experiencias. Todo está recreado para transportarte a otro lugar e incluso a otro tiempo. Nosotros disfrutamos mucho pero, como todo trabajo, otras veces es amargo. Lo más importante, no perder el norte.

Pregunta de madre… ¿Qué es lo que te lleva a creer en esta filosofía de vida en lugar de estudiar una oposición?
A mí también me intentaron conducir hacia ese esquema de vida: estudios, trabajo, sueldo, coche, hipoteca… Pero eso es historia. Esa película ya no se la cree nadie. Por suerte yo no me la creí nunca y agradezco muchísimo haberme dejado llevar por mi intuición y cada vez me alegro más de haber seguido por este camino, incluso en esos días en los que me siento al borde del precipicio. Al final acabas conociendo el precipicio, y de la misma manera que has llegado a él, puedes desviar la ruta.

Susana Guerrero en la “edición impresa” de ExPERPENTO:

Link directo: http://issuu.com/experpento/docs/experpento_abril_mayo2015_web/28?e=15822181/12336378