Entrevista de Reyes Muñoz
Fotografía cortesía de Laballo comunicación

Vanessa Salvi es la líder de Terrorists of romance y After you left es su primer disco, compuesto por once canciones. Marcado con cicatrices y cubierto del bálsamo de la ironía, reúne en sus letras una suerte de biografía mediante la que se enfrenta al fallecimiento de su padre, en 2010 y a la ansiedad ante su reciente maternidad.

El estilo que predomina en el disco es el rock alternativo, pero más cercano a la escena independiente nórdica que a la española. Y más allá de cualquier etiquetaje, es un disco bueno, trabajado, milimétrico, que cuida tanto la melodía —produce el disco Manuel Colmenero, productor de Vetusta Morla— como las letras y la imagen: la autora llega a la música desde las artes visuales. A esto añadimos que en After you left hay un instrumento que destaca por encima los demás: la voz, en un registro poco habitual en nuestra tradición.

Hemos entrevistado a Vanessa Salvi en un momento de grandes expectativas: acaba de presentar el disco en Barcelona, ciudad en la que vive, y se prepara para presentar su potente directo en Madrid. Será el día 3 de diciembre en la Sala Siroco.

No sé si es de mala educación preguntar de inicio por la imagen del disco. Es lo primero que se ve y la tuya es muy impactante. ¿Nos hablas de esa fotografía?
¡En absoluto! La fotografía es de Biel Capllonch, amigo y gran artista. Sus imágenes suelen sacar el lado más lóbrego y surreal de una historia, llevándola muchas veces hacia un escena de comedia negra caracterizada por la simbología. La atmósfera de esta fotografía coge como referencia el nombre del grupo, prevaliendo los negros y rojos, o bien el terror y el romance y recordando a una viuda negra. Los libros bajo mi mano son una metáfora de las historias que cuento en mis canciones y el dedo índice teñido de rojo tapando mis labios, a su vez manchados, pueden significar muchas cosas… eso lo dejo a la libre interpretación de cada uno.

Es un disco de cicatrices, pero es un disco muy vital. No te quiero preguntar por lo mismo que todo el mundo, así que, dime qué es lo que interpreta la gente al escucharlo, qué crees que percibe, que te están contando…
¡Muy buena! En general la gente con quien he podido hablar de este tema no suele pensar que la letra lleva cicatrices. Por ejemplo la canción “Follow me” la escribí describiendo un estado de ansiedad continua, pero el público la baila como si fuera la canción más alegre del álbum. Cuando les cuentas de qué va, suelen quedarse descolocados. Me gusta utilizar este contraste entre la letra y la música que la acompaña. Con alegría las cicatrices se disipan.



Cuidas todo, la letra, la producción, la imagen, los videoclips… ¿Responde a perfeccionismo o a ambición? Creo que tu mercado es mucho más amplio que el español.
A mí me encantaría ser una persona más relajada en muchos aspectos pero la verdad es que necesito detalles y una cierta ilusión a la perfección. Si no, siento que una parte del trabajo está aún por hacer.
Sobre la ambición… diría que es como una mala mejor amiga, que solo está en los momentos buenos, pero justamente una de mis metas es lograr salir del mercado español, ya que este suele ser un poco complicado para la música inglesa autóctona.

¿Que te gustaría que sucediera con tu música? Es un disco arriesgado, con una gran factura, pero que sale sin un colchón, sin un camino hecho por músicos españoles.
Me encantaría que mi música pueda animar al publico a que nunca deje de lado la alegría y las ganas de vivir. Deseo que sean canciones para aliviar y no deprimir. También espero poder vivir de mi música algún día, pero eso no es nada nuevo.

Haces un uso muy particular de la voz, supongo que porque podrías hacer lo que te da la gana con ella. ¿Hasta qué punto tus influencias inciden en tu voz? Porque brilla muchísimo.
¡Muchísimas gracias! La voz en realidad me la tuvo que sacar Manuel Colmenero, mi productor. Yo solía cantar un estilo mucho más folk. Fue llegar al estudio de grabación y escuchar cómo los temas habían evolucionado hacia algo mucho más imponente y más roquero. Entendí que tenía que cambiar mi manera de cantar. Me acuerdo Manuel diciéndome desde el otro lado de la pecera: “¿Dónde está tu voz? ¡Sácala ya!”.
Creo que cada uno tiene su voz particular y sus peculiaridades a la hora de cantar, pero muchos prefieren inventarse o copiar una voz y encajar en lo que es estándar de alguna manera. Por lo menos era lo que solía hacer yo. ¡A veces es difícil aceptar tu propia voz!



El punk no lo veo por ningún lado… Explícanos por qué consideras que en tu música hay un punto punk.
El punk, en mi opinión, está en el sonido de las guitarras en algunas de las canciones, por otro lado, no quiero decir que la música de Terrorists of romance sea punk, si no que tiene influencias de ese estilo.

Hablábamos del cuidado de todo lo que rodea al concepto discográfico… ¿Cómo pones (y pondrás en Madrid) sobre el escenario una propuesta tan enorme?
Intentamos mantener las actuaciones al mismo nivel que el resto del proyecto. A todo el grupo nos gusta mantener entretenido al publico obviamente, así que intentamos integrar un poco de escenografía y objetos para interactuar más con la gente… y sobre todo, ¡lo damos todo con cada canción!