Entrevista de R. Muñoz
Fotos cortesía de Promosapiens

El 7 de abril, The flamingos bite estarán tocando en Madrid, en la Sala Barco. Presentarán su primer disco Mountains. Pero no son noveles. De hecho, es una agrupación que surge de Círculo polar, banda que tuvo una buena acogida en el circuito independiente y de la que no supimos más hasta ahora. Y esta sapiencia se nota en Mountains, un disco hecho a fuego lento, que desde el momento en el que empieza a sonar te introduce en atmósferas envolventes, llenas de referencias musicales difusas. Las sensaciones nos dicen que The flamingos bite saben como quieren sonar, y consiguen sonar como ellos quieren. Y aunque lo parezca, lo que decimos no es una perogrullada.

¿De dónde viene el nombre del grupo? Entre los Flamingos y el Círculo polar el cambio climático es brutal…
Al igual que ha habido un cambio importante en el estilo, hemos desplazado las coordenadas unos cuantos grados.
El nombre se le ocurrió a David, creo que lo sacó de la serie Hermanos de Sangre. Un soldado hablaba de estar en el Caribe con las nativas y dando de comer a los flamencos, era entonces cuando otro soldado contestaba que los flamencos mordían. La verdad es que nos hizo gracia desde el principio, aunque a la gente le cueste pronunciarlo.

¿Qué queda de Círculo polar además de David y tú mismo?
De Círculo Polar quedan dos maquetas, un EP, un LP, una gran amistad y un montón de buenos recuerdos.  Nacho, el bajista, está con una banda de rock progresivo. Se llaman Troubled Minds y acaban de editar un EP.  Javi, el batería, sigue tocando con otra banda de rock progresivo.

Lo de tu estancia en Escocia… ¿Tuvo que ver con la música o con la crisis?
Ni lo uno ni lo otro. Surgió la oportunidad de marchar para Edimburgo y me lie la manta a la cabeza. Es una ciudad increíble, conocí a un montón de gente, escuché un montón de música y pude participar en el FRINGE como técnico. Mi estancia allí es una parte importante dentro del planteamiento de The Flamingos Bite.

La historia de la banda es curiosa… ahí se ha unido gente, instrumentos, etcétera… como cuando dices que vas a hacer una merienda y se va presentando gente… ¿Son todos invitados o se fueron uniendo así, como que no quiere la cosa?
Cuando David y yo empezamos con el proyecto nos planteamos empezar a componer y una vez que tuviéramos los temas montar la banda. En ese periodo nos cruzamos con Loren, David le conoció en los locales y no se muy bien cómo consiguió embaucarlo. A los tres meses de estar componiendo, a David y a mi nos entró el ansia por cerrar la banda y nos pusimos a buscar. Primero encontramos a Carlos y le hicimos una encerrona para que tocara con nosotros en Noise Off Festival. Tiene una forma muy particular de tocar, lleva un bajo sin trastes y le imprime mucho carácter a la banda. A Jona nos costó algo más de tiempo encontrarle, le conocimos cuando llevaba una semana en Madrid. Es un gran baterista, algo así como un niño prodigio.

Mountains es un viaje que empezamos hace más o menos cuatro años, cuando empezamos con el grupo. La idea surgió porque no han sido cuatro años sencillos para nosotros a la hora de sacar adelante el proyecto y en el ámbito personal, ha sido un poco como escalar una montaña bastante grande”.

Los del papel siempre andamos buscando referencias para explicar música. A mí “Mountains” me suena a canción de película independiente, y a temas que van de los Silencers a la versión más melódica de los Pretenders… Decime si estáis o no de acuerdo con esta descripción y espero que me habléis de vuestras referencias…
Mountains es un viaje que empezamos hace más o menos cuatro años, cuando empezamos con el grupo. La idea surgió porque no han sido cuatro años sencillos para nosotros a la hora de sacar adelante el proyecto y en el ámbito personal, ha sido un poco como escalar una montaña bastante grande. Podría ser algo así como “The winters bone” pero un poco menos sórdido. En cuanto a las influencias, es bastante difícil detectar las propias. La gente está citando muchas bandas, desde R.E.M hasta The Beatles. Lo de Pretenders o Silencers es nuevo y la verdad es que nos gusta que la gente no se ponga de acuerdo. Eso quiere decir que no nos parecemos demasiado a un grupo o género musical concretos.

¿Cómo va surgiendo Mountains? Los temas más austeros desde un punto de vista instrumental ¿surgieron así? ¿O sois de los grupos que ponéis de todo para ir quitando hasta encontrar el equilibrio?
Las canciones surgen de una manera bastante automática. En cuanto a la austeridad muchas veces menos es más, para nosotros no tiene sentido por ejemplo grabar ocho pistas de guitarra. Contamos con un montón de elementos con los que jugar y el silencio es unos de ellos.

Dentro de una misma línea, que supongo que es el concepto The Flamingos Bite, hay temas muy distantes, como por ejemplo “Take me to the Devil Star” y “So cruel”. ¿Cuál es vuestro proceso de composición?
Normalmente David y yo nos juntamos y trabajamos sobre las ideas que tenemos, estructuramos un poco y lo llevamos al local. Una vez allí le damos el color, trabajamos los arreglos, las armonías vocales… Durante la grabación se añadieron ciertos detalles que en el local son más difíciles de perfilar.

Con mi poco inglés, creo que las letras están muy trabajadas… ¿No da pena que el mensaje no llegue? ¿No se puede decir lo mismo en castellano? ¿O para vosotros la voz es un instrumento?
Lo del inglés es una cuestión de influencias, el 98% de las bandas que escuchamos cantan en inglés. Al final para nosotros es lo más natural, aunque sea algo contradictorio y para nosotros más difícil. Las letras son una parte importante y siempre intentamos cuidarlas mucho. Supongo que habrá mucha gente a la que no le llegará el mensaje, pero nuestras letras tampoco son excesivamente complicadas y con el texto en la mano y un diccionario de los miles que hay por Internet podrán entender algo más las canciones y sacar sus propias conclusiones.


Por cierto… nada más ponerlo a sonar, pensé que iba a ser un disco instrumental… ¿Teníais clarísimo que ibais a hacer largas intros o fue algo que surgió en los ensayos?
Supongo que lo dices por “Death is dead”, el tema que abre el disco. No tenemos ninguna premisa cuando trabajamos las canciones, pero intentamos darle a cada canción lo que creemos que necesita y en este caso nos pareció que hacer una intro larga, hipnótica y circular ayudaría a crear la atmósfera adecuada para introducir la historia.

¿Cómo planteáis los conciertos? El disco ofrece un recorrido casi de escucha íntima, de saboreo en el coche, por ejemplo…
Intentamos hacer un setlist que mantenga a la gente enganchada, hacer bloques que hagan que la dinámica oscile. No son conciertos de rock salvaje, intentamos hacer un show que permita al público cerrar los ojos y dejarse llevar.

Más información en https://www.facebook.com/theflamingosbite/

En el ExPERPENTO de marzo-abril 2017 hemos publicado un extracto de esta entrevista. Mira: