Entrevista de Reyes Muñoz

En un maremagno de discos nuevos, grupos nuevos, sonidos nuevos, ideas nuevas, formatos nuevos… es difícil que algo sea realmente nuevo. La rutina cubre de un manto gris la esperanza y la música, que debería emocionar… te aburre. Ni te gusta ni te disgusta. Está ahí. Acabas tirando de los artistas de siempre que aunque suenen a lo de siempre no se venden como nuevos. Un día alguien te habla de un grupo portugués, que suena muy bien, que está pegando fuerte en el país vecino, que van a lanzar disco en España, que vendrán a Madrid y Barcelona. Con incredulidad piensas… “a que cantan fados con música electrónica”… Te mandan el disco, lo metes en la cadena, subes el volumen, das al play y descubres que aún hay lugar para la sorpresa, el encanto y la emoción. Así me encontré yo con The Gift.

He leído que sois un ejemplo del “háztelo tú mismo” en Portugal… Creasteis un sello para lanzar vuestros trabajos y alcanzasteis el éxito ¿Cómo llegáis a este extremo, bastante raro, muy arriesgado y sobre todo, con un desenlace tan sorprendente? Llegamos aquí, primero porque las discográficas no querían firmar ningún contrato con nosotros, y después porque realmente es nuestra filosofía de actividad en The Gift. Marcamos los conciertos, hacemos los discos, los videoclips, controlamos las fotos, todo… Ser artista hoy es controlar todo el proceso y lo hacemos de una forma que para nosotros es un placer y no una obligación o un problema.

¿Por qué habéis continuado con la misma filosofía? En este momento más de uno haría lo que fuera para ficharos… Sí, después de Vinyl, en 1999, las discográficas en Portugal quisieron que firmáramos con ellas, pero nosotros queríamos seguir controlando la parte artística, tener libertad para crear en nuestros timings y decidir nuestra vida sin ningún contrato que nos limitase de alguna manera. Cuando la banda quería firmar y necesitaba firmar nadie estaba ahí… Después de 100 conciertos en la primera gira, después de vender 35.000 discos, no sería normal firmar un contrato con alguien. Siempre hay momentos complicados cuando decides tener este estilo de vida, como parte integrante de tu manera de crear artísticamente, porque cada vez que queremos grabar con una orquesta o dar un paso estético adelante con un tipo de producción, no tenemos al señor de la discográfica para pagar la cuenta, y eso significa muchas veces que tienes que encontrar tú mismo la solución para tus problemas. Pero al final lo hacemos siempre bien…

Creo que vuestros discos son conceptos, en el título está la clave y no falta ni sobra nada… ¿Por qué habéis planteado este lanzamiento en España de Fácil de entender como una recopilación de vuestros mejores temas? La idea es que tú descubras The Gift en 2007. Ahí tienes el primer single, que nunca se editó en España, y que está en el disco Vinyl, “Ok! Do you want something simple?” pero todas las otras canciones son The Gift en 2007. Tenemos canciones nuevas como “645” y “Nice and Sweet” y tenemos canciones de 2004 como los singles “11.33”, “Driving you show” o “Music”. Después, la mitad del disco es la fuerza del directo de The Gift, que puede ser elegante y sensible, a la vez que puede ser de una fuerza increíble en 2007. Este disco representa The Gift y su estética ahora, en abril de 2007. Eso es lo que queríamos transmitir en este Fácil de Entender y por ello tenemos en el disco canciones de estudio y de directo, así como un dvd extra con momentos de directo y con todos los videoclips. De verdad, pienso que es de las mejores ediciones de The Gift hasta hoy. Muy completa y muy actual.

¿Qué esperáis de nosotros como receptores de vuestra música? Con The Gift nada aparece sin trabajo. No hay un antes y un después de nada. Y tampoco creo que vayamos a tener un clic que lo cambie todo. Fue impor-tante ese premio porque nos permitió tocar más fuera de Portugal, pero al final es tu trabajo y tu música los que tienen que tocar a las personas y no los premios. Los premios son buenos porque hacen que la prensa hable de nosotros y con eso llegar a más personas que nos van a ver en directo. Como los premios fueron en Lisboa el impacto fue mayor porque se trataba de una banda portuguesa que ganaba en casa, pero todo se torna una evolución constante y seguimos nuestro camino de forma muy natural.

¿Por qué cuesta tanto que los españoles no nos enteremos de lo que ocurre musicalmente en un país tan cercano como Portugal? Eso va a cambiar. Las generaciones nuevas van a cambiarlo. Myspace y las nuevas tecnologías van hacer que más proyectos españoles y portugueses pasen la frontera. No digo que sean proyectos para el gran público o muy comerciales, pero no tengo duda de que vamos a estar más cercanos en la próxima década. Tal vez, quién sabe si la opción de “Do it yourself” no va a ser la solución para que más bandas, artistas o compositores encuentren un público al otro lado de la frontera. Soy muy optimista en relación a eso, pero sólo leer esta entrevista dentro de 10 años me va dar o no razón.

Menos “Fácil de entender” todos los temas son en inglés… ¿No os planteáis crear más en vuestra lengua materna? La lengua de The Gift es la libertad creativa de hacer lo que queremos, cuando queremos y como queremos. Cantamos en inglés porque fue una opción estética de inicio, cuando todo el mundo nos decía que no íbamos a vender nada. Artísticamente pensamos que sería lo que mejor servía a nuestra estética musical. Pero ya en el primer disco teníamos una canción de nombre “Ouvir”. Ahora tenemos otra canción en portugués y entre 1998 y 2007 Sonia cantó con muchos proyectos, cantó en portugués con acento de Portugal y con acento de Brasil. Nos encanta nuestra lengua, nuestro país y no tenemos problema en utilizarlo si la estética de una canción sale mejorada.

La palabra que para mí mejor definiría vuestro sonido es elegancia… y esto es casi una excentricidad en un espacio musical en el que lo nuevo o es estridente o es muy comercial o muy poco elaborado… ¿Cómo llegáis a este concepto de la música? La elegancia de la que tú hablas no es sólo parte integrante de nuestras canciones. Es toda una envolvente que nosotros no abdicamos de utilizar sea en la fotos, en los videoclips y, principalmente, en los directos. Se está perdiendo en algunas de las bandas y proyectos contemporáneos el concepto de hacer bien. Ahora todos dan entrevistas con la peor ropa, la imagen de los músicos está muy conectada con que tienen que decir poco, lo discursos hip hop, que de nuevos poetas pasan a nuevos lerdos porque no dicen nada nuevo… La idea dominante de que el público no piensa y que le podemos dar cualquier cosa me asusta y lo detesto. Ese concepto simplista de que un show es alguien que toca, sin ningún tipo de preocupación por el espectáculo o por la luz o por el sonido no entra en The Gift. Queremos hacerlo bien, siempre. Y si el concepto dominante en las nuevas bandas es “no preocuparse de nada” entonces nosotros utilizamos el concepto de “nos ocupamos de algo” y por eso tal vez sugiera la idea de elegancia. A mí me encanta ese concepto de elegancia, que puede ser una elegancia cruel o dramática, como puede ser una elegancia bonita y feliz. The Gift tiene esos dos lados en su ADN estético.

Da la sensación de que conocéis todas las herramientas musicales y las usáis sólo en su preciso momento… ¿Experiencia o instinto? Nosotros somos muy nuevos pero desde siempre asimilamos todo lo que podemos. Tal vez porque venimos de un pueblo muy pequeño -Alcobaça. Asimilamos el cine, las revistas, las tendencias, los grupos nuevos, los más antiguos… Y nunca perdemos el moderno, el actual, lo presente. Y con todo eso vamos viendo y asimilando esas tendencias y eligiendo lo que queremos para nuestras canciones para nuestros discos, para nuestro design, para nuestros vídeos. Con esto quiero decir que la experiencia cuenta, pero es más importante el instinto. Seguir el instinto es y será siempre tu mejor arma porque es la más sincera. No hay estrategias cuando creas. Cuando comercializas el disco sí las hay y no las negamos, pero cuando creas hay honesti-dad y sinceridad. Ahí tiene que estar el instinto, que es el que determina el camino.

Tenéis la voz de Sonia que puede hacerlo todo. Cuando quiere suena a Shirley Bassey para pasarse a Annie Lennox, y por el medio se deja imbuir del espíritu de Chrissie Hynde … y entretanto conserva un algo muy esencial, muy único… Vaya tesoro ¿no? Eso es lo principal en The Gift. Tener buenas composiciones y una intérprete que las interpreta con un estilo especial y único. Tú puedes decir que se parece a esto o aquello pero al final escuchas los discos de The Gift y nos ves en directo y piensas que su voz y su estilo es único, es suyo. Claro que ésta es mi opinión y acepto quien piense lo contrario, pero cuando la veo cantar todas las noches y asimilar la voz de cabaret en un momento, la voz de “rockera” más “rockera” en otro y la elegancia (otra vez la elegancia) de un momento íntimo y al mismo tiempo expresivo en otra, no consigo ver y decir un solo nombre, una sola influencia.

Tenéis mucha experiencia, en Portugal y fuera… Habéis actuado en los mayores festivales del mundo con Radiohead, Coldplay, Morcheeba, Massive Attack, Air, New Order, The Divine Comedy y Moby… ¿Esto se sube a la cabeza o no hay reto pequeño? Nada se nos sube a la cabeza porque al final no cambia nada. Me dan las tres de la mañana contestando entrevistas, e-mails de fans o de “no fans” y trabajo cada día con el placer de llegar con nuestra música a más personas. Siempre más personas. Tocar con esos nombres sólo nos ayuda a percibir que al final tenemos todos el mismo objetivo, que es hacer la música que queremos el tiempo que sea posible. Siempre siento que la educación que tenemos no nos permite que esto nos deslumbre, y cuando alguien se deslumbra con algo, está siempre la relatividad y la comparación a través de la que percibimos que está aún todo por hacer. Además, yo no creo para nada en los “star systems” de pop & rock & hip-hop que hoy se presentan en algunas revistas o en algunas teles.

Tocáis el 18 en Barcelona y el 20 en Madrid para presentar este Fácil de entender… ¿Volveréis? Claro que sí, ¿cómo no? Esperamos volver, pero antes de volver la idea es que el público pueda ver estos conciertos y que nos puedan ver en directo, que es donde se debe descubrir una banda de verdad. Espero que los espectáculos tengan muchas personas y que en algunos meses o años se puedan considerar estos shows como los primeros shows históricos de The Gift en España. La verdad es que en este momento son los conciertos que más ganas tenemos de hacer y sentimos todos (técnicos, músicos y equipo) que estamos en nuestro mejor momento y es estupendo que podamos presentarnos así en dos salas importantes en dos ciudades que amamos loca-mente. Después de tocar muchos conciertos en España en varias ciudades estos son claramente los más importantes espectáculos de The Gift en España.