Texto BiPaul
27/10 – 11/11. Teatros del Canal – Madrid

En 1986 José Sanchís Sinisterra acababa Ay, Carmela. La obra se estrenaba en 1987 y en 1990, Carlos Saura rodaba una de las películas más importantes del cine español. Ahora vuelve de la mano de Fernando Soto a su origen, a las tablas, a través de los cuerpos de Cristina Medina Paulino y de Santiago Molero. El papelón no es pequeño. De Ay, Carmela todos tenemos opinión. De Ay, Carmela, todos sabemos algo.

El papelón no es pequeño porque Fernando Soto vuelve a separar argumento de contexto cuando Saura había convertido el contexto en un personaje más de su película. Así pues, se aferra, el director de teatro, a la idea de que sí, tiene un contexto político muy marcado –nos cuenta una historia de dos cómicos en medio de una brutal guerra civil– y sí, es indudable su carácter social –no hay espacio para justicia en una España de enemigos, dolorida, gris y hambrienta–, pero quizás por encima de ello sobresale el alma de los personajes, dos supervivientes natos capaces de navegar en todo eso mientras mastican, sin banderas, la idea de dignidad.

El espectáculo, sea como sea, debe continuar: “Ay, Carmela –escribe Soto– es un canto a la supervivencia, a la dignidad del ser humano, un suspiro, un dolor encerrado en un ‘Ay’…”.

Más información: http://www.teatroscanal.com/espectaculo/ay-carmela-jose-sanchis-sinisterra/

Lee el artículo en la edición online de ExPERPENTO Octubre-Noviembre 2017:

Enlace directo: https://issuu.com/experpento/docs/experpento_octubrenoviembre2017/18