Texto de Covadonga Carrasco

Vale que todo el mundo está de acuerdo con que en Madrid se puede hacer cualquier cosa, que es una ciudad que como Nueva York nunca duerme, pero en dimensiones más reducidas, que hay actividades para todos los gustos… Nadie lo niega, pero con este “rollo” de la crisis parece que la cosa estaba bastante parada y el ambiente ya no es lo que era, sobre todo porque la gente está sin un duro y lo normal es preparar la cena en casa y que los amigos traigan el vino.

Sin embargo parece que comienza a agudizarse el ingenio (nada que ver con los “supuestos” brotes verdes) y van apareciendo propuestas que sorprenden, incluso más que sorprender, están al alcance de nuestro bolsillo pero en un ambiente bastante más “cool” de lo que probablemente podríamos permitirnos. Y esto al tiempo que un edificio que parecía en las últimas (el de los cines Luna) cobra vida y se convierte en tendencia.

Estamos hablando de Gymage Theater, un espacio que quizá no sea original del todo en su propuesta pero sí en la forma de plantearla y hacerte sentir una vez que llegas, y que está en marcha desde el pasado mes de diciembre.

La eterna pregunta “¿Dónde cenamos?” frente a la eterna respuesta: “No sé, donde queráis” puede resolverse de forma sorprendente. En este lugar en cuestión cenaremos tranquilamente (muy bien por cierto), a un precio como decíamos antes, asequible y lo mejor, rodeados de un ambiente muy pero que muy chulo mientras cada cierto tiempo, durante la cena, disfrutamos del espectáculo que nos ofrezcan ese fin de semana: cabaret, acrobacias, danza, música en directo…

La sensación es de estar en un espacio íntimo, lo que hace que nos sintamos bastante cómodos y además es un espacio perfecto para ver espectáculos a los que seguramente no se nos hubiera ocurrido acudir o que por desgracia no podemos ver en cartel de manera habitual. Esto es probablemente lo que lo hace más especial.

La diferencia y es aquí donde llega lo interesante, es que en el Gymage Theater no tienes la sensación de que debes cenar casi sin rozar los cubiertos por miedo a hacer ruido mientras ves el espectáculo. El ambiente es muy relajado, los tiempos están perfectamente medidos para dejar espacios entre actuaciones y cena, nos permite charlar con los amigos, disfrutar del espectáculo y cenar al mismo tiempo sin tener que estar estirados en modo “postureo”.

Alejado de las cenas con “espectáculo” al uso que generalmente suelen estar relacionadas con flamenco, monólogos o despedidas de solteros, esta propuesta de Gymage Theater nos abre una nueva opción, para recuperar ese Madrid en el que se puede hacer de todo.

Más información en http://www.gymage.es/