Texto de S. Sánchez
En la imagen: Sala de espera. La cola continua. Andrzej Wróblewski. 1956

Hasta 28/02 – Palacio de Velázquez. Retiro – Madrid

Wróblewski es prácticamente un desconocido fuera de su país y murió muy joven, con 29 años, en un accidente de montañismo. No obstante, en Polonia es considerado uno de los artistas más importantes del siglo XX.

Hijo de un profesor y de una pintora, desde muy niño mostró interés por el arte. La Segunda Guerra Mundial con la invasión de Polonia por los alemanes sesgó su vida tanto personal como artísticamente. El padre murió de un infarto en un registro de su casa por los nazis y él vio interrumpida su formación.

Por lo anterior y por algunos acontecimientos más, fruto del convulso mundo en el que vivió, gran parte de la obra de Wróblewski denota una gran influencia política. En su primera etapa, la más personal, describe mediante la metáfora acontecimientos brutales reales. A partir de los años cincuenta, adopta las claves del realismo socialista. En la medida en la que el régimen comunista se va olvidando del arte, Wróblewski cambia su foco para centrarse en aspectos de la vida cotidiana.

La del Reina Sofía es la primera gran exposición dedicada a Wróblewski fuera de Polonia. Compuesta de unas 150 obras abarca dos de las fases de su trabajo: sus inicios, cuando el autor centró todos sus esfuerzos en lanzar su propio lenguaje y la última etapa, truncada por la muerte y marcada por la redefinición de su arte en base a la vida íntima.

Más información: http://www.museoreinasofia.es/exposiciones/andrzej-wroblewski

Este contenido en la edición impresa de febrero-marzo de 2016 de ExPERPENTO:

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