Del 13 de marzo al 26 de abril de 2026 en el Teatro Español, Madrid.
Texto de Reyes Muñoz. Entrevista de Diana Rey
Foto [c] de MarcosGPunto cortesía del Teatro Español
Con el simple borrado del artículo «La» del título original, Natalia Menéndez universaliza una historia rural de principios del siglo XX y cambia el foco. La obra original del Nobel Jacinto Benavente estaba preocupadísima por las cuestiones del costumbrismo y los veredictos sociales, con personajes como Don Fulgencio o la tía, que desaparecen de la versión que ahora vemos en el Teatro Español. Esta pone el foco en los conflictos internos del núcleo principal de la obra, conformado por Raimunda, Esteban y Acacia, con un alcance más psicológico y poético.
Natalia Menéndez explica: «Con el talento de Juan Carlos pudimos ir mucho más allá; por eso hoy es Malquerida. Nos propusimos una versión donde algunos personajes se perfilaran más, eliminamos otros para centrarnos en la esencia de la tragedia y, con respecto a la forma, preferimos ahondar en la vertiente más poética de la obra. Quisimos acentuar el erotismo que la obra destila, así como el humor y la música como expresión de lo popular, de la raíz, de la tierra».
Diana Rey estuvo en la presentación de la obra y habló con Aitana Sánchez-Gijón, quien debutó sobre las tablas en La malquerida como la hija –bajo la dirección de Miguel Narros– y regresa a Malquerida como la madre, cerrando un ciclo interpretativo que refleja el paso de la víctima al eje del conflicto. «Malquerida es una función de Jacinto Benavente que se estrenó en 1913 y que yo estrené en 1988, a la que vuelvo casi cuarenta años después. La protagonista, Raimunda, es una mujer muy fuerte, muy poderosa, que se ve atravesada por una tragedia que ocurre en la familia y, como Edipo Rey, va en la búsqueda de la verdad, aun sabiendo que esa verdad puede llegar a destruirla».
Da la casualidad de que Aitana Sánchez-Gijón se sube al escenario a la vez que Pedro Almodóvar estrena en cines Amarga Navidad, película en la que ella es Mónica. Y esta coincidencia nos lleva a pensar en Volver, y su Raimunda –interpretada por Penélope Cruz–. Quien conozca la película y la obra encontrará miles de hilos que unen una y otra. Aitana Sánchez-Gijón nos dice de la obra:
«Habla de cómo las pulsiones más primarias y más ocultas se apoderan de las personas y pueden ser absolutamente destructivas y fatales; y cómo es necesaria la civilización para poner coto y encauzar esas pulsiones que hacen tanto daño en el ámbito intrafamiliar, y cómo, de repente, podemos extrapolar eso a nivel mundial. Lo que está pasando por ahí fuera también me recuerda a lo que está pasando aquí, en esta Malquerida».
Malquerida nos sumerge en un intenso drama familiar donde los deseos, secretos y pasiones atraviesan la trama. La versión de Natalia Menéndez y Juan Carlos Rubio se centra en la complejidad de las relaciones humanas: los «buenos» tienen sus sombras y los «malos» sus vulnerabilidades. Esta mirada contemporánea potencia la emoción y el suspense, haciendo que la obra original de Benavente, escrita hace más de un siglo, siga viva.
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