Texto de Emanuele Ciccomartino
Agua y luz es el primer disco en solitario de Gala Évora, una artista de casta, proveniente de una familia de creadores: su padre, José Miguel, es músico y productor, y su hermano, Borja, colabora en este trabajo al piano. También lo hacen Manolo y Carlos Sanlúcar, guitarrista y autor de seis de las canciones respectivamente. Creció en un contexto poblado de leyendas como Camarón, Rocío Jurado, Carmen Linares o Enrique Morente.
A pesar de este entorno, el trabajo de Gala Évora es muy personal y quizás sobran las referencias. En la presentación de su disco en el Ateneo de Madrid, pudimos verla llorar hasta tres veces: al presentar a su hermano —»lo que más quiero junto a la música»– y al invitar a su padre –»mi maestro»—. La tercera, causada por un público completamente entregado. Y no era para menos. Agua y luz es una pequeña joya que rezuma calidad y calidez, sensaciones, emociones y sentimiento.




