Marina Alba (y Vicente Chust)


Entrevista de R. Muñoz
Fotos cortesía de Roberto Carballo Comunicación

Marina Alba presenta un proyecto donde el soul y el R&B dialogan con el castellano desde un lugar íntimo y mediterráneo. Acompañada por Vicente Chust, construye una dupla singular basada en la complicidad, la experiencia compartida y una producción muy cuidada. Tras una larga trayectoria en distintos proyectos y una etapa formativa en París, Marina Alba reflexiona sobre el aprendizaje, el directo y la importancia de expresar con precisión lo que se quiere decir.

Te llamas Marina Alba, pero la propuesta me parece súper chula. Me encanta la pareja que haces con Vicente Chust. ¿Cómo es el trabajo entre vosotros? ¿Tú compones y él aporta producción y sabiduría, o todo fluye de otra manera?

Nos encanta esta pregunta porque nos consideramos una formación atípica. Nuestra experiencia juntos a lo largo del tiempo hace que hayamos aprendido a complementarnos bastante bien; para un proyecto de este tipo es necesaria mucha complicidad y conocer muy bien lo que puede aportar cada uno, y nosotros llevamos una buena dinámica al respecto. Cuando afrontamos una canción nueva, las ideas surgen por ambas partes y vamos haciendo feedback hasta que consideramos que todo va tomando forma. Los dos estamos comprometidos con el concepto musical y con las letras que van surgiendo. También el hecho de haber trabajado diversos estilos musicales nos hace más objetivos a la hora de la producción.

Has tenido una carrera extensa con distintos proyectos como Groove Project, Radio Lux y Malayuna. ¿Qué aprendizajes de esas etapas sigues aplicando en tu proyecto actual?

Cada etapa y cada proyecto va enriqueciendo tu propio bagaje personal y musical, y siempre acaban aflorando en los nuevos proyectos formas y maneras anteriores. En Malayuna, sobre todo, hicimos juntos mucha música y de diferentes estilos, lo que nos produjo muy buenas sensaciones, y es lógico echar mano de lo que al final es parte de tu legado musical. Al final acabamos haciendo una especie de fusión de todos los estilos por los que hemos ido pasando.

Y de París… He visto una actuación tuya en RTVE y he pensado que tienes «el algo» que solo da tocar a tu bola en locales de música en directo, algo muy habitual en otros países, en España menos.

En París tuve ocasión de trabajar con músicos de gran nivel, pero sobre todo de diferentes maneras de hacer y estilos musicales, y eso abre la mente y te prepara siempre para nuevos retos. Como comentábamos, el bagaje personal y musical que atesoras te acompaña siempre, y de él extraemos conclusiones para el futuro. El directo siempre te da ese plus para expresarte y contactar con la gente.

En unos meses has lanzado un montón de canciones, cada una con su videoclip. Hay mucho soul y R&B, pero en castellano. La voz es un instrumento, pero la lengua también, ¿no? ¿Es eso lo que le da a tus temas un rollo más mediterráneo?

La voz es un instrumento muy importante, por supuesto; es el instrumento que propone el texto, pero también otros instrumentos y elementos musicales son fundamentales en nuestro sonido para llevarlo a nuestro terreno y que nuestra música sea personal. Por ejemplo, nos gusta trabajar en profundidad los coros, guitarras y bases rítmicas y, en general, todos los elementos de la producción. Hacer música que no es autóctona nuestra en castellano es un reto y una experiencia diferenciada, pero nos gusta este desafío. Por otra parte, es nuestra lengua materna y para nosotros poder expresar correctamente las ideas que queremos plasmar es muy importante. Por supuesto, el idioma le otorga una dimensión más próxima y acerca el estilo a nuestro Mediterráneo.

Roberto me pasó el enlace de «No pares». ¿Es esa la canción que recoge el espíritu de un futuro disco?

El estilo de «No pares» cubre una parte de nuestro repertorio actual, pero no es el único. Forma parte de nuestra propuesta más rítmica y es la que queremos exponer en nuestros directos.

¿Qué dirías que es lo más importante que has aprendido sobre ti misma y sobre tu arte tras tantos años en la música?

La música siempre me ha aportado la oportunidad de expresarme y desarrollar la sensibilidad y así contribuir a que todo vaya bien para mi entorno, para la gente que quiero. En definitiva, aprender a vivir el día a día con toda intensidad.

Me ha gustado mucho el rollazo de «Luna de fuego» (y el sitio donde está grabado el videoclip). ¿Hay historias personales detrás de las canciones que nos puedas contar?

Nos encanta el funk y «Luna de fuego» nos gusta porque nos aporta ese plus de energía que necesitamos extraer de nosotros mismos. Las canciones que hacemos acaban reflejando nuestras experiencias y nuestra visión sobre el mundo. Todas las canciones tienen un fondo vital y personal, porque para nosotros la música es una expresión de nuestros sentimientos y sensaciones, y así intentamos plasmarlo.
Aparte de eso, también nos gusta que nuestro equipo audiovisual nos proponga escenarios diferentes, como en «Luna de fuego» o «Dónde estabas», del que también nos gusta mucho el ambiente y la fotografía del clip.

Han premiado tu voz en «Y decirte». Entiendo que esto te tiene que llenar de satisfacción, pero a mí me gustaría que habláramos de otra cosa: lo cuidada que está la letra y lo bien que funciona la producción. ¿Cómo nace y evoluciona «Y decirte» hasta ser lo que es hoy?

Por supuesto que estamos muy emocionados por el reconocimiento del premio. Respecto al texto, cuidamos las letras al máximo; todas las frases tienen que ser de nuestro agrado al cien por cien y expresar correctamente lo que queremos decir, y tanto Vicente como yo no nos conformamos hasta que está plenamente al gusto de los dos.

«Y decirte» es una de esas canciones que sale fluida desde el principio por su claridad y sencillez, y su propia textura te indica qué tipo de texto necesita y qué arreglos son los más adecuados; casi se va construyendo sola. Podría decirse que es nuestra canción favorita por eso.

 

Anterior [Keeper] de Oz Perkins
Siguiente Altillo presenta [Cualquier cosa combina]