«My beautiful Baghdad» de Samir


Texto de Sandra Sánchez
Más información: https://surtseyfilms.es/peliculas/my-beautiful-baghdad/

Dirigida por Samir
Título original: Baghdad in my shadow
Con Haytham Abdulrazaq, Zahraa GhandourWaseem Abass, Daniel Adegboyega, Kerry Fox, Felix Scott, Ken Bones, Shervin Alenabi, Maxim Mehmet, Hazel O’Connor, Helen Bradbury, Christian Skibinski, Farid Elouardi.
Año 2019. Suiza/Reino Unido/Alemania

En esta película choca todo lo que puede chocar. Choca la vida moderna con las tradiciones, y los argumentos apolillados con las realidades diversas. Choca la cultura musulmana y la atea, y la cultura musulmana con lo radical. Chocan los prejuicios, el feminismo y la homosexualidad con la intelectualidad. Chocan los que siempre han sido buenos con los que siempre han sido malos. Y es de agradecer que en ninguno de esos choques, Samir, el director, haya caído en la autocompasión.

«Los migrantes que viven en una cultura y tradición diferente siempre están fuertemente influenciados por su pasado y su anhelo de recuperar su sentido de seguridad», explica Samir. En My beautiful Baghdad, personas de diferentes edades y que se han ido de su país en diferentes épocas y por distintos motivos confluyen en el Café Abu Nawas.

Su único nexo es el país de origen, que está por encima de los tabúes, que son, en cierta manera, aquello sobre lo que reflexiona el film. Pero también hay otro espacio que abraza a migrantes y les da seguridad y es la mezquita. Si en el bar unas personas se reúnen a pesar de los tabúes, en la mezquita lo que les une son los tabúes. Y los tabúes son el ateísmo, el adulterio y más particularmente la condición de la mujer, y la homosexualidad. Y los tres están reflejados a través de personajes: Taufiq, un viejo comunista, Amal, una mujer y Muhanad, un homosexual.

«A pesar de ser un ateo convencido, conoce el Corán al revés, porque había que golpear a los religiosos con sus propias armas y, por ejemplo, poder citar el Corán sobre el significado de la libertad personal. El papel y la posición de la mujer, encarnado en la película por el personaje de Amal, sigue siendo precario hoy, incluso en los círculos progresistas de Irak. Por ejemplo, sigue siendo un tabú que una mujer musulmana se case con un cristiano. El tercer tabú es el de la orientación sexual. El mundo árabe es profundamente homofóbico».

Los tabúes en el rodaje

Y se da el caso de que para rodar el film, Samir precisaba de actrices y actores que se manejaran en iraquí e inglés. El papel de Taufiq lo interpreta Haytham Abdulrazak, estrella en Irak y profesor en la academia de actuación en Bagdad. Los de Amal, la mujer “adúltera” y Muhanad, el joven homosexual, fueron complicados de cubrir. A pesar de que Zahraa Ghandour es una periodista y presentadora feminista en Irak, llegó a abandonar el papel poco antes del rodaje “porque el papel era arriesgado para ella”. Wasseem Abbas, de padres iraquíes y residente en Inglaterra, no tuvo problema en interpretar a un homosexual. Pero “A pesar de la gran cantidad de elenco entre los actores jóvenes de Bagdad, no pudimos encontrar un actor que estuviera dispuesto a interpretar a un homosexual”. Por tanto, los tabúes que se representan en el film, también lo pusieron en peligro.

El ritmo

En cuanto al ritmo, My beautiful Baghdad es un thriller a medio camino entre Big little lies y las películas de Fatih Akin. Sabemos qué ha pasado muy pronto, pero no conocemos los detalles, que poco a poco se van desgranando al hilo del interrogatorio al que es sometido Taufiq. Y en este sentido, la película es de una maestría intachable, mantiene la tensión hasta la última escena.

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