Entrevista de Reyes Muñoz
Fotografías cortesía de Promosapiens

La sala Caracol acoge el 24 de marzo a una banda que hará temblar suelos y tabiques. Hacen música en serio, de la que encierra mucha verdad. Son The Groovin’ Flamingos, una explosión de diversión que ahora presentan su disco Soul masagge, grabado del tirón para que no se pierda el duende entre pistas multicolores. Nosotros los hemos descubierto gracias a esta entrevista, pero tienen una trayectoria impresionante, que intuimos, va más allá de los años en los que la banda lleva activa. Y como ocurre con todos los grupos buenos, escucharlos es “groovie”, pero verlos en acción supone abrir la puerta a otra dimensión. En la entrevista mismo veréis que estos tipos saben más que los ratones coloraos.

Mientras tenía puestos vuestros vídeos en youtube, me ha saltado uno de un tema que se llama Groovin’ de The young rascals, lo he dejado sonar, muy chulo. ¿Viene de ahí vuestro nombre o nada que ver?
La palabra “groove” hace referencia a cierta elasticidad en el tempo de la sección rítmica, sobre todo en la batería y el bajo, esa cierta forma de tocar menos de metrónomo y menos encorsetada, que es la que hace tan excitante y tan irresistiblemente bailable a la música afroamericana. Lo puedes llamar swing, flow, que la banda camina o que tiene duende si lo prefieres. Por otro lado “groovie” fue una palabra muy extendida en los sesenta y setenta, para denominar a algo molón, chulo, divertido, en la onda. Ese es el origen del nombre y aunque no teníamos especialmente en mente esa canción cuando se puso nombre al grupo, lo cierto es que adoramos a los Rascals y hemos llevado ese tema en el repertorio de la banda en algunas ocasiones, a pesar de que no solemos incluir muchas versiones en nuestros conciertos.

En las fotos sois cuatro y en los vídeos un número indeterminado. ¿Nos explicáis cómo funciona la banda? ¿Cuándo sois “cuarteto asesino” y cuando una reunión de superbandas?
La banda siempre que la ocasión lo permite tiene once músicos sobre el escenario, sección de vientos, sección de coros y un percusionista-guitarrista que se unen al cuarteto original. Somos como una familia, excelentes músicos, mejores personas y para nosotros tan miembros de The Groovin’ Flamingos como el que mas. Pero la realidad se impone y económicamente se hace inviable viajar siempre con toda una orquesta. Así que en ocasiones actuamos como octeto, sexteto y en algunos clubes mas modestos o en localidades pequeñas, como cuarteto. Lo llamamos “asesino” ya que suplimos esa falta de los otros instrumentistas con mas espacio a la improvisación, mas mala leche tocando, mas volumen, mas descaro y mas interacción con el público. Y joder que cera damos.

“Hemos compartido el escenario con leyendas del blues y el soul como Joe Louis Walker, Boo Boo Davis o James Taylor Quartet y otras luminarias de la música negra. Creo que estamos mas que preparados para hacer arder la sala Caracol por los cuatro costados”.

El concierto es en la Sala Caracol… ¿Esto es un sueño que se cumple o ya habéis tocado allí en otras ocasiones?
Lo cierto que todavía no lo habíamos hecho. De todas formas The Groovin’ Flamingos hemos actuado en recintos grandes y con audiencias muy numerosas como en el Festival Blues de Bejar, el festival de Big Bands de Vitoria Gasteiz o el Black is Back de Madrid entre otros. Hemos compartido el escenario con leyendas del blues y el soul como Joe Louis Walker, Boo Boo Davis o James Taylor Quartet y otras luminarias de la música negra. Creo que estamos mas que preparados para hacer arder la sala Caracol por los cuatro costados.

¿Qué tipo de show preparáis para ese concierto en Madrid?
Casi dos horas de baile frenético y de desmadre sonoro. Once músicos dejándose la piel. Seis temas inéditos en directo y dos nuevas versiones que no van a dejar a nadie indiferente, por lo inesperadas y por la potencia descontrolada. Y los DJ’s de Enlace Funk calentando el ambiente una hora antes. ¿Quién da más?

Os gusta hacer los discos a capón, en el estudio, sin pistas… ¿También este Soul massage?
No hay nada más odioso y aburrido que esos discos que se graban con cada instrumentista por su lado. Ni alma, ni calor, ni por supuesto groove. En dos días se grabaron las bases: Batería, bajos, guitarras y teclados tocando juntos y simultáneamente y en otros dos los metales, los coros y las voces solistas, para preservar lo caliente de nuestro directo. Eso en una cosa, pero la otra es el minucioso trabajo de mezclas que se ha currado nuestro amigo Edu Jerez, en incontables horas de trabajo y talento, poniendo cada instrumento en su nivel óptimo, cada frecuencia en su punto justo, haciendo brillar cada pasaje lo máximo posible y por supuesto trabajando sobre cada pista con la flexibilidad que da el registro digital. En nuestro primer disco grabamos en cinta analógica de ocho pistas. Ni mejor ni peor. Lo importante es crear un disco honesto y emocionante.

Así, el disco ¿qué canciones reúne? ¿Son el fruto de “conciertos privados” en el local de ensayo o de conciertos pasados y públicos?
En nuestros anteriores discos Hard to believe y Bang! habíamos grabado canciones que ya habían sido en interpretadas en numerosas ocasiones en directo. Los arreglos de esos temas habían evolucionado y madurado lentamente, trabajados obsesivamente en el local de ensayo hasta la perfección. En está ocasión nos hemos decantado una forma de trabajo más orgánica, mas espontánea e intuitiva. Por primera vez hemos llegado al estudio con algunos temas no completamente cerrados y el resultado no ha podido ser mejor: Let the funk flow!!

En Madrid ha surgido como de la nada, toda una escena de música negra cuyo primer disco fue muy puro… y los siguientes, no tan puros, aunque con esencia… ¿En qué momento estáis con Soul massage?
Lo de pureza suena a una cosa reprobable de arios o algo así. Malo. En Madrid están Aurora y Anaut, novísimos como Mighty Vamp y veteranos como J Teixi Band y otros más, facturando pepinazos de temas. Eso es lo importante, no si suenan miméticos a Howlin’ Wolf o a Funkadelic… ¿Qué donde estamos The Groovin’ Flamingos con Soul Massage? Supongo que donde siempre, haciendo Soul y R’N’B, pero a nuestro modo, intoxicado de rock de garaje, de funk 60’s, 70’s y 80’s, de las bandas sonoras más groovies de Ennio Morricone o Lalo Schifrin y con mas desparpajo Yé Yé que el flequillo de Mike Kennedy en el 67. Mejorando como músicos y como personas. Ibérico Soul en estado puro.

“En Soul Massage aparecen dos temas en castellano, cuatro en inglés y un instrumental. Supongo que en el futuro seguiremos mezclando ambos idiomas. En el presente álbum nos hemos atrevido también con el portugués –nos va mucho lo brasilero – y hacemos algún chapurreo en francés. ¡Sin pudor ni recato!”

Hemos escuchado “Todo lo que eras tú”, en castellano. ¿Es esto una novedad? Porque en los vídeos que he visto predominan los temas en inglés…
En el disco anterior Bang! ya habíamos incluido un tema en español: “Lo sabes, lo quieres”. En Soul Massage aparecen dos temas en castellano, cuatro en inglés y un instrumental. Supongo que en el futuro seguiremos mezclando ambos idiomas. En el presente álbum nos hemos atrevido también con el portugués –nos va mucho lo brasilero – y hacemos algún chapurreo en francés. ¡Sin pudor ni recato!

“Nada desagrada más que ver a un grupo de jóvenes blancos pudientes tocando mirando al infinito y cantando lo mala que es la vida, lo sensibles que son y poniendo caras como si su predecible música fuera el Love supreme de Coltrane. Anda a cascarla por ahí”

Da la sensación de que tenéis una banda para pasarlo muy bien sobre los escenarios y de paso, que lo pase bien quien va a veros. Pero al mismo tiempo, suena a propuesta seria. ¿Cómo os tomáis la música?
Buena pregunta. El sentido del humor –no confundir con la comicidad– es una herramienta muy poderosa del pensamiento y una forma de pasar deportivamente por este valle de lágrimas. Y definitivamente a nosotros nos gusta. Nada desagrada más que ver a un grupo de jóvenes blancos pudientes tocando mirando al infinito y cantando lo mala que es la vida, lo sensibles que son y poniendo caras como si su predecible música fuera el Love supreme de Coltrane. Anda a cascarla por ahí.
Nosotros reivindicamos la figura del entretenedor frente a la del artista. Cuando después de un concierto un espectador te dice que durante una hora y media, ha olvidado su precaria situación económica, que le has aliviado la aflicción por la muerte de un ser querido, que has mitigado alguno sus dolores más íntimos y secretos, que en definitiva ha sido feliz durante un rato esa es la mejor recompensa que se puede tener. Esa es la función del rock´n´roll, eso es lo que hacemos y eso es lo que somos. Nada de esto es incompatible con tener una propuesta musicalmente seria y reflexiva, que nace de cientos de horas de ensayo y trabajo duro de local y que nos hace tener un directo –perdonen la inmodestia- apabullante.

No me resisto a preguntaros… vuestro primer disco es de 2011. Esto da un margen de seis años de banda. Pero no me cuadra con vuestro sonido… ni con la soltura en el escenario. ¿Quiénes sois los componentes de The Groovin’ Flamingos?
Como le gusta decir a nuestro batería Yoyo Bey, tenemos ya el culo pelado de tocar. Todos tenemos una dilatada experiencia en grabaciones, giras, actuaciones y colaboraciones con distintas bandas: Los Imposibles, Malbicho, Respect, The 44 Dealers, Tonky Blues Band, Elka Sommers, 69 Revoluciones, Sleeping Philosophers y tantas otras… Pero tras seis años en la brecha y a punto de sacar nuestro tercer disco, cuarto si contamos el single 45 rpm We can make a deal, que editó Lontano Records, creo que sería tedioso a estas alturas para el lector airear nuestros curriculums. Todo lo que hemos hecho en el pasado ha sido para llegar hasta The Groovin’ Flamingos donde han encajado todas las piezas. Somos una engrasada máquina destinada al baile, la diversión y la música con corazón pero de calidad. Permaneced atentos, que la banda está que arde…

En el ExPERPENTO de marzo-abril 2017 hemos publicado un extracto de esta entrevista. Mira: